Los retos de la implementación de la Jornada Única en colegios oficiales de Cali

Los retos de la implementación de la Jornada Única en colegios oficiales de Cali

Noviembre 04, 2018 - 09:28 a.m. Por:
Leidy Campos, integrante del Semillero de Periodismo USC- El País
Jornada única

Gracias al Proyecto Jornada Única, diferentes colegios oficiales pueden beneficiarse con la entrega de tablets o productos tecnológicos.

Archivo El País

‘Más tiempo en la escuela y menos en la calle’. Con este lema se fundamenta la Jornada Única, una estrategia de mejoramiento donde la educación académica se complementa con actividades pedagógicas, y alimentación adecuada para los estudiantes. Un proyecto que le dice adiós a la división de las jornadas (mañana y tarde).

“Adicional a las intensidades académicas diarias, el tiempo de duración de la Jornada Única debe permitir el desarrollo de actividades complementarias, entre otras, el descanso pedagógico y la alimentación escolar de los estudiantes”, expresó César Augusto Ocoró, subsecretario de Educación.

Una vez implementada la JU en los colegios oficiales, se tendrá una reestructuración en el plan estudiantil que ha regido en los últimos años, debido a la adición de más tiempo para otras actividades pedagógicas complementarias (descanso pedagógico + almuerzo + otras actividades definidas por el PEI, Proyecto Educativo Institucional). Por ende, solo habrá una sola jornada, ya que los estudiantes de la tarde y de la mañana se unen en un mismo horario para mejorar el aprendizaje.

La participación en esta estrategia de mejoramiento es completamente voluntaria por parte de los colegios oficiales. Hasta el momento se tienen 56 instituciones educativas oficiales en Cali vinculadas al programa JU con un total de 29.281 estudiantes en 128 sedes, con fecha de corte a septiembre 9 de 2018.  El proyecto busca beneficiar a más de 40.000 estudiantes.

El tiempo adicional que se agrega durante la jornada permite que los docentes profundicen y refuercen el trabajo en diferentes áreas del conocimiento, según las necesidades académicas de los alumnos y la realización de otras actividades.

“Desde la Secretaría de Educación Municipal se está garantizando que los establecimientos educativos oficiales cuenten con los requerimientos técnicos y logísticos para que los estudiantes accedan a los servicios de complemento de almuerzos, lo cual permite incrementar su tiempo de permanencia en la institución educativa, para realizar todas las actividades de enseñanza y aprendizaje”, comentó Mariella Vallecilla, líder del proyecto Jornada Única, de la Secretaría de Educación de Cali.

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La permanencia de los niños y jóvenes en las instituciones educativas les permite estar ocupados y preocupados en mejorar sus procesos de aprendizaje, y también, poder explorar diversas actividades de acuerdo a sus gustos en otras áreas como el arte y el deporte.

“Pienso que hay una ventaja grande para los estudiantes y es que se los está separando un poco del medio tan nocivo que hay en este momento en las calles por temas de drogadicción, prostitución, y a tanto problema que existe, teniendo como referencia que muchos padres de familia trabajan todo el día y los chicos se quedan solos”, comentó Betty Paruma docente de la Institución Educativa Carlos Holguín Lloreda.

Los desafíos para las instituciones

Para la educación del país implementar esta estrategia en todas los colegios públicos se ha convertido en un reto, debido a los cambios que requieren los establecimientos para poder cumplir con el Decreto 501 de 2016 y 2015 de 2017, mediante los cuales se establece toda la reglamentación de la JU y su objetivo: mejorar la calidad de la educación básica y media.

Por ende, la Secretaría de Educación Municipal tiene como propósito acompañar las instituciones educativas en el desarrollo de iniciativas generadas a través de la implementación de la JU en lo relacionado con proyectos pedagógicos, productivos, necesidades de formación, transformación de prácticas administrativas, e innovaciones que propicien la integración y participación de otros actores y sectores en la vida escolar: deportes, recreación, cultura y salud, entre otros.

Las instituciones que aún no se acogen al programa de la Jornada Única reconocen los retos que se les presentaría una vez ejecutado el plan de mejoramiento y calidad.

“Podríamos sacar adelante proyectos institucionales que a veces el tiempo no nos permite, porque manejamos un horario de seis horas, y en esa franja de tiempo no alcanzamos a desarrollar muchos proyectos que la institución tiene, y que, además, cuenta con docentes comprometidos”, expresó Hernilda Guerrero Gil, del consejo directivo estudiantil del Colegio República de Costa Rica.

Otro de los mayores retos para las instituciones educativas es mejorar los procesos de convivencia y de comunicación de los estudiantes en otros espacios, no solo el académico.

Además, complementa María Elvia Anaya, docente de la Institución Carlos Holguín Lloreda, “el mayor reto de la jornada única es que los chicos amaran un poquito más el estudio, amaran el poder salir adelante, el crecer como personas, porque hoy en día, a los chicos se les ve mucha pereza, no quieren estudiar, y a los padres de familia se les ve mucha despreocupación con los niños”.

¿Cómo se está implementando?

Implementar la jornada única en la educación pública del país es supremamente costoso, ya que implica una reestructuración y ampliación de infraestructura, nuevas contrataciones de docentes, y cubrimiento de la alimentación para la población estudiantil, lo que ha conllevado a varios establecimientos educativos a no incluirse voluntariamente en el proyecto JU.

Estos centro educativos consideran que no existen mejoras en cuanto a la construcción o adecuación de salones, restaurantes, espacios culturales y deportivos óptimos para los estudiantes, los que se multiplicarían al juntar las dos jornadas existentes hasta el momento (mañana-tarde).

“Desde mi perspectiva veo como una gran desventaja la poca participación de las instituciones en el proyecto. Todos los estudiantes deberían tener las mismas oportunidades de acceder a este tipo de educación, pero esto se debe a que para esto, el gobierno debe hacer cambios de mejoramiento en todas los establecimientos educativos”, expresó Zulay Paz, profesora del Centro de Desarrollo Infantil Alegría de Crecer Club.

Otra de las mayores preocupaciones de las instituciones es la alimentación que recibirían los estudiantes una vez implementada la Jornada Única, dado que a lo largo del funcionamiento del refrigerio del cual hoy en día son beneficiarios en la educación pública, se han presentado fallas e inconvenientes.

“En las instituciones hemos observado una baja calidad en los refrigerios, que no son suficientemente competentes las entidades prestadoras del servicio y que funcionan con mucha irregularidad, y sin embargo, se siguen contratando a esas organizaciones. Para que los estudiantes puedan recibir un plan de alimentación acorde con sus necesidades tenemos que tener muy buena regulación con los entes prestadores del servicio de alimentación escolar”, aseguró Hernilda Guerrero.

Los colegios, agrega la docente, necesitan un espacio que cumpla los requerimientos de salud pública tanto en el almacenamiento de los alimentos como en el consumo de los mismos, un restaurante bien acondicionado, para que los estudiantes dispongan de un espacio donde puedan alimentarse bien, cómodos y en buenas condiciones de salubridad.

Difícilmente muchas instituciones educativas pueden permitir que se implemente la Jornada Única, comenta Guerrero, pero si el proyecto cumple con los propósitos y los lineamientos planteados por el Ministerio de Educación Nacional, se estaría hablando de la nueva era de la educación en Colombia.

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