Le mostramos las cinco zonas más oscuras e inseguras del sur de Cali

Le mostramos las cinco zonas más oscuras e inseguras del sur de Cali

Junio 07, 2011 - 12:00 a.m. Por:
María Teresa Arboleda Grajales, reportera de Cali Sur.
Le mostramos las cinco zonas más oscuras e inseguras del sur de Cali

Oscuridad en el sur de Cali. La Carrera 50 entre calles 8 y 9, en Nueva Tequendama, es señalada como una de las zonas más tenebrosas por los continuos atracos que se cometen allí.

En el barrio Nueva Tequendema se encuentra una de las zonas más oscuras y tenebrosas por los constantes atracos que se cometen allí. La oscuridad es cómplice del delito.

Las 140.000 bombillas que se encienden al caer la noche no son suficientes para alumbrar cada rincón de Cali. Ejemplo claro de esa oscura realidad es la Carrera 50 entre calles 8 y 9, en Nueva Tequendama, señalada como una de las más tenebrosas por los continuos atracos que se cometen allí.“Yo le tengo fobia a ese tramo, ahí me robaron el año pasado el celular, el reloj y una plata: dos hombres jóvenes salieron de la penumbra mientras yo caminaba hacia Palmetto”, sostuvo Rodrigo Manzano, un estudiante que desde entonces camina por vías alternas para ir a ese sitio o le paga a un taxista para que lo lleve.Varias personas confirmaron lo riesgoso que resulta ese sector, por lo que no dudaron en asegurar que encabeza la lista de los más oscuros del Sur.Otra zona donde la noche se torna más negra por la poca iluminación es el barrio Cascadas, en la Comuna 19. Si bien hay cuadras más críticas que otras, como ocurre en la Carrera 64A con Calle 1A, la oscuridad en la zona es una constante, dicen moradores como María Rodríguez. “Cada semana escucho por lo menos de cuatro casos de hurto a los vecinos que se bajan del MÍO en la Calle 5 y tienen que caminar hasta su casa”, contó la señora, quien reside allí hace nueve años.Similar pesadilla viven las enfermeras de la Clínica Santillana cuando terminan su turno en la noche. “Siempre les advertimos que tengan mucho cuidado con sus bolsos y objetos personales, porque la Carrera 46 con Calle 9C parece la boca del lobo”, aseguró uno de los guardas de la entidad.El mal de la oscuridad también lo padece Ciudad Jardín, especialmente en el tramo de la Carrera 100 entre calles 13 y 16, donde la situación se complica, dado que está rodeado de frondosos árboles, por lo que los peatones caminan más expuestos al peligro.Lo mismo ocurre en El Limonar, en la Calle 16 con Carrera 66. Por allí pasa todas las noches Rodrigo Narváez, un estudiante de Univalle que, a pesar del riesgo que corre al dirigirse de la universidad hacia su casa, aseguró que “esquivar este tramo implica caminar muchísimas cuadras más, mientras que por esta ruta yo camino en diagonal y me rinde más”.Pese a ello, este joven habitante del Sur sabe que la falta de iluminación, sumada a la soledad del sitio y a las lonas verdes que hay instaladas sobre la Calle 16, que está en obras de pavimentación, lo hacen vulnerable ante un eventual atraco. Oscuridad cómpliceSi bien los altos índices de violencia que azotan a la ciudad se registran a cualquier hora del día, es un hecho que la oscuridad hace más propicio el accionar de los malhechores.Ervin García, comandante de la Estación de Policía de El Limonar, fue enfático en indicar que “evidentemente, la falta de luz que predomina en ciertas zonas posibilita la comisión de delitos”. Aunque no tienen cifras al respecto, destacó que extreman medidas en los sitios oscuros, debido a las denuncias de los vecinos y entre las de mayor riesgo nombró la Carrera 68 con Calle 10, en El Gran Limonar. Por su parte, el comandante del Distrito 8 de Policía, ubicado en la Comuna 22, señaló que han tenido que oficiar a la Secretaría de Gobierno y a Megaproyectos “porque tenemos zonas muy oscuras que ofrecen riesgo, como el Callejón de La Viga, las avenidas La María y El Banco y el primer tramo de la vía a La Vorágine”.De acuerdo con él, “sí hace falta iluminación en la Comuna 22, pero también hay casos en los que la exuberancia de árboles impide el paso de la luz”.Y es que en muchos sectores del Sur la luminosidad de las bombillas se queda detenida en el follaje de los arbustos.“Lo ideal sería que las luminarias estuvieran a poca altura para hacer más eficiente su efecto, como sucede en ciudades del extranjero, pero aquí en Cali esto no es posible porque se las roban”, sostuvo Hugo Salazar, presidente de la JAC de Ciudad Jardín.Como quiera que el Dagma y Megaproyectos no se ponen de acuerdo sobre a cuál de las dos entidades le compete la poda de árboles cuando interfieren con el alumbrado público, Cali Sur contactó a Fernando Contreras, quien respondió que en su calidad de interventor del contrato de iluminación y alumbrado con Megaproyectos, hará las gestiones pertinentes para que se ejecute el despeje de los árboles en los sitios que la comunidad refiere.El funcionario de Emcali señaló, además, que estas solicitudes pueden ser llevadas al CAM, a la oficina de peticiones, quejas y reclamos, PQR, o también a los Cali, en el área de atención correspondiente al cliente. No convence el amarilloEn el 2000, en la capital del Valle se empezaron a desmontar todas las luminarias de mercurio, más conocidas como luz blanca, para dar paso a las de luz amarilla o de sodio.El cambio, de acuerdo con voceros de Megaproyectos, obedeció a una disposición del Ministerio de Minas y Energía en lo concerniente al ahorro de energía, sin deteriorar los niveles de iluminación.Sin embargo, aunque han pasado once años, muchos vecinos la rechazan por considerarla poco eficiente. “Este amarillo no alumbra igual, es muy tenue y puede que sirva en algunas ciudades, pero no en una tan violenta como Cali y con los índices de inseguridad que tiene”, sostuvo Amalia Pérez, residente del barrio El Cedro.Por su parte, Germán Gustavo Padilla, gerente técnico de Megaproyectos, insistió en que las actuales bombillas tienen mayor eficiencia que las de mercurio: “Iluminan más que las blancas, la gente piensa que con la luz de mercurio se ve mejor porque define más los colores, pero esa es una percepción sicológica”.No obstante, anunció que se están realizando pruebas con luminarias de tecnología Led, con miras a implementarla en un futuro en las vías principales de la ciudad. “Con Emcali estamos haciendo pruebas. Las primeras en tener ese tipo de tecnología serían las avenidas”, explicó.Según Padilla, se trata de una luz blanca que se acerca más al espectro de la luz del sol y, a diferencia del mercurio, no ocasiona problemas ambientales. Además, consume menos energía y requiere menos mantenimiento, pero su implementación demanda altos costos, añadió. Por ahora, la comunidad tendrá que resignarse al amarillo, esquivar los rincones oscuros y solicitar el corte de los árboles de sus barrios si quiere que la noche no siga siendo cómplice de la temeridad, la incertidumbre y hasta la fealdad.Otros sitios en penumbraLas siguientes zonas han sido detectadas por la Policía de El Limonar como oscuras y donde se presentan hechos delictivos:Carrera 65 con Calle 13A, en El Limonar; Calle 28 con Carrera 89, en El Caney; Calle 72 con Carrera 13A, en Portales de Nuevo Rey y la Carrera 53 con calles 17 y 18.Otros puntos señalados como críticos por la comunidad son:La Carrera 44 con Calle 5, El Lido; la Carrera 70 con Autopista Simón Bolívar, en El Ingenio, lo mismo que la Calle 13A con carreras 85 y 86, en inmediaciones al edificio La Rioja y en los alrededores del parque principal.También, la Calle 48A entre carreras 83E y 83F, según los residentes de El Caney, donde hay un paradero del MÍO: “Es oscura y está rodeada de monte”, señaló uno de ellos. Asimismo, los alrededores del parque de la Calle 10A con Carrera 78, en Ciudad Capri, y varios sectores de San Fernando, entre ellos la Carrera 27 entre calles 2 y 4 y todos sus parques, “para que no sean más refugios de los delincuentes”. La comunidad de Colseguros aseguró que hace falta repotenciar las bombillas de la Carrera 37 con Calle 7.Más datos9.940 luminarias tiene la Comuna 17. La 22 cuenta con 3.067, en tanto que a la Comuna 19 la alumbran 9.325 bombillas.691 07 00 es la línea donde los vecinos pueden reportar daños, robo de cable o bombillas y falta de iluminación en sus barrios.

VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad