La última confesión del padre Alfonso Hurtado Galvis
En su última conversación con El País, el Santo varón, fallecido el pasado lunes, contó detalles de su vida. Habló de la explosión del 7 de agosto de 1956, su visión del infierno y la 'tusa' que lo llevó al sacerdocio.
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18 de may de 2014, 12:00 a. m.
Actualizado el 20 de abr de 2023, 04:22 p. m.
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En su última conversación con El País, el Santo varón, fallecido el pasado lunes, contó detalles de su vida. Habló de la explosión del 7 de agosto de 1956, su visión del infierno y la 'tusa' que lo llevó al sacerdocio.
Si usted le preguntaba algo al padre Alfonso Hurtado Galvis jamás se iba con una respuesta escueta. La memoria impecable y la habilidad narrativa del sacerdote no perdonaban y un dato se empezaba a tejer con otro.Así ocurrió una tarde de octubre del año pasado, cuando El País fue a buscarlo a la casa cural de Santa Filomena, donde vivía, para hablar de los mitos y leyendas de Cali. Dijo estar afanado porque tenía una diligencia urgente, pero que siempre sacaba tiempo para los amigos. Al final, el diálogo se extendió por poco más de hora y media, entre nombres, fechas exactas, anécdotas y datos curiosos. A continuación, le presentamos los mejores momentos de la entrevista con el padre Hurtado Galvis, quien más que ser el último personaje del 'Cali Viejo', fue el notario de la caleñidad. La 'tusa' que lo llevó a ponerse la sotana

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