El lugar que cambia la vida de los niños de Altos de Santa Elena

El lugar que cambia la vida de los niños de Altos de Santa Elena

Septiembre 16, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
El lugar que cambia la vida de los niños de Altos de Santa Elena

Los menores que son atendidos en Altos de Santa Elena tienen entre 0 y 6 años y residen en los barrios de la Comuna 18, en el suroeste de la ciudad. Actualmente hay 180 niños, pero el Nido cuenta con capacidad para 300 menores.

180 niños de sectores vulnerables gozan de cuidado y educación en este Centro de Desarrollo Infantil, inaugurado por la primera dama, María Clemencia Rodríguez.

A veces, los cambios en las vidas de las personas pueden tardar años. En ocasiones, bastan solo meses para alcanzar una transformación memorable. Pero, en el caso de Jeremy Quiñónez, la metamorfosis tardó solo una semana.

Él, de dos años de edad, solía ser un niño introvertido, muy quieto y que evitaba al máximo interactuar con los demás. Cuenta Paola Bolaños, su madre, que su timidez era tal que tocaba adivinarle el hambre y a pesar de estar rodeado de más chicos que le invitaban a jugar, su respuesta era nula. 

No obstante, desde hace  cuatro meses Jeremy empezó a salir del letargo profundo que tanto perturbaba a su madre. 

“Ahora es un niño que solo busca juego, habla fácilmente, ya sabe cuáles son los animales y los colores, es muy hiperactivo y tiene sed de aprendizaje. Salió del caparazón y parece una persona completamente diferente”, asegura Paola.

Fue a finales de abril cuando el Centro de Desarrollo Infantil Altos de Santa Elena abrió sus puertas a los niños entre cero y cinco años de la Comuna 18. Desde ese momento han sido 180 los niños que, al igual que Jeremy, se han beneficiado de este complejo que fue realizado con dineros del Municipio y aportes de la Fundación Club Campestre. En total, ahí se invirtieron $5243 millones.

En ese lugar, que tiene una capacidad total para 300 niños y cuenta con de 1927 metros cuadrados pintados de amarillo, naranja y gris, hay una sala cuna, catorce  entornos educativos o salones, una enfermería, un aula múltiple, comedor y cocina y espacios de recreación. 

 Allí, el operador Fe y Alegría imparte la educación y el cuidado en tres ciclos: para los niños de seis a 23 meses, de 24 a 36 meses y de 37 a 60 meses. 

María Indira Aguiño es una de las educadoras de este CDI. Ella está a cargo de un grupo de 24 menores de dos a tres años y comenta que a esa edad lo que más les enseñan a los niños es a aprender a comer saludablemente, ir solos al baño, valores y normas. Todo esto, a través del juego y la música.

“Muchos de ellos viven en sectores vulnerables y vienen de familias con problemáticas sociales complejas, por lo que hay que hablarles bastante del respeto y hacer acuerdos de convivencia, con el fin de inculcarles valores que no ven en la casa”, dice María, quien remarca que a este Nido llegan niños que viven en la ladera de Cali, en sectores como Polvorines, Alto Meléndez, Los Chorros, Altos de Santa Elena, Las Palmas.

Angélica Londoño es la madre de Diomy Montenegro, una nena que en noviembre cumple tres años. Ellas viven arriba, en Polvorines, donde las pendientes son una constante y son pocos los tramos carreteables. Comenta Angélica que puede tardarse hasta media hora en llegar a pie hasta el CDI; eso si no llueve y el camino no está empantanado.  

“El sacrificio vale la pena, porque este es un sitio en el que la niña se ha espabilado y aprendido cosas que no le enseñan con tanto cuidado como aquí, es amplio y tiene un buen ambiente para crecer”, aseguró  Angélica.

Juliana Maya, directora ejecutiva de la Fundación Club Campestre, dijo que para hacer más accesibles los servicios del Nido para las familias de los niños que viven en Polvorines, en los próximos días el Ejército hará un camino que reducirá el tiempo de desplazamiento de 50 a 10 minutos. 

“Con la Alcaldía conseguimos el transporte a partir del 20 de septiembre para acercar a las personas desde sus viviendas hasta el CDI. Esperamos que con este servicio se incremente  el cupo en al menos 50 niños más, para llevar la atención a 230 menores que cuentan con desayuno, almuerzo, dos meriendas y todo el aprendizaje acorde a su edad”, indicó Maya.

Ayer no fue un día cualquiera en Altos de Santa Elena. Allí, entre bolsas plásticas azules y rojas, llegó la felicidad transformada en zapatos, leggins, ropa interior, juguetes, colores y relojes. Regalos que  sacaron sonrisas en los más pequeños y que fueron  la dotación entregada  por la Embajada de China en Colombia y el despacho de la Primera Dama de la Nación.  

La primera dama, María Clemencia Rodríguez de Santos, quien inauguró oficialmente el CDI ayer, dijo que “uno de los temas importantes es la primera infancia y hacia donde tenemos que enfilar todas las baterías, para que los resultados del mañana sean los mejores para un país más justo, más educado, más equitativo y, por supuesto, en paz”.

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