Las calles de El Cerrito, Valle, se llenan estos días de fe, color y tradición con una de las celebraciones de Semana Santa más representativas del suroccidente del país. Más allá de los actos litúrgicos, las imágenes y la participación de los más pequeños se han convertido en el corazón de una puesta en escena que mezcla devoción y patrimonio cultural.
Desde el Lunes Santo y hasta el Miércoles Santo, cerca de 400 niños participan en las procesiones que recorren el municipio, en un ejercicio que no solo resalta lo religioso, sino también lo visual. Vestidos con trajes tradicionales y organizados en distintos roles, los menores recrean escenas bíblicas en medio de pasos cuidadosamente elaborados, cargados de flores y detalles.
Las imágenes de la procesión del lunes en la noche, titulada ‘Caminando con Jesús’, dejaron ver una participación masiva y organizada, en la que los niños asumieron papeles como cargueritos, sahumadoras, portaestandartes, samaritanas y portaflores. Cada uno de ellos fue preparado previamente por la Junta Pro Semana Santa, que durante semanas coordinó ensayos y logística para garantizar el desarrollo de las jornadas.
En total, son 42 pasos infantiles los que salen en cada recorrido, decorados con arreglos florales que aportan color y simbolismo a las escenas. El resultado es una procesión que no solo se vive con recogimiento, sino también como una experiencia visual que atrae tanto a habitantes como a visitantes.
Este martes 31 de marzo, la programación continúa con el Descendimiento y la procesión infantil ‘Su entrega, nuestra entrega’, que se realizará en horas de la noche tras la jornada litúrgica en la Parroquia Nuestra Señora de Chiquinquirá.
El recorrido, de 13 cuadras, inicia en el sector de la estación del ferrocarril y atraviesa varias calles principales hasta regresar al templo parroquial.
Las actividades del día incluyen también eucaristías, confesiones y un viacrucis, en una agenda que combina momentos de reflexión con expresiones comunitarias de fe. La jornada contará con el acompañamiento de monseñor Rodrigo Gallego Trujillo, obispo de la Diócesis de Palmira.
Las procesiones continuarán el miércoles en la mañana, a partir de las 9:00 a. m., completando así tres días en los que los niños son protagonistas.
Esta participación, destacan los organizadores, es una forma de preservar la tradición y garantizar que las nuevas generaciones mantengan viva la identidad cultural y religiosa del municipio. “Es la garantía de que nuestra identidad cultural y espiritual permanecerá viva por generaciones”, concluyen.