El fallecimiento de Luis Eduardo López, conocido como Luisé, histórico caricaturista de El País, generó una profunda conmoción en el ámbito periodístico y cultural del Valle del Cauca, donde colegas, directivos y exdirectivos del diario resaltaron su legado, su talento silencioso y su aporte decisivo a la opinión gráfica durante más de seis décadas.

Un legado construido desde el trazo y la crítica gráfica

La noticia de su muerte despertó múltiples reacciones cargadas de gratitud y nostalgia entre quienes compartieron con él buena parte de la historia de este medio.

Para Vicky Perea, directora de El País, la partida de Luisé deja una tristeza profunda, no solo por la pérdida de un colega, sino por la ausencia de una mirada crítica única que durante casi 60 años interpretó la realidad local, nacional e incluso internacional a través del dibujo.

Luis Eduardo López, caricaturista del diario El País de Cali durante más de 70 años. | Foto: El País

“Lo que Luis no decía con palabras porque era un hombre muy escaso de palabras, lo transmitía perfectamente a través de su pluma. Esa pluma con la que dibujaba el acontecer diario, esa pluma con la que hacía una crítica a todas las situaciones que se vivían en Cali, en el valle, en Colombia, en el mundo”, expresó.

El vínculo de Luisé con El País fue, según recordó Perea, absoluto. “Hasta que la edad y el deterioro físico se lo permitieron, mantuvo su rutina diaria, llegando incluso a trabajar hasta pasados los 90 años”. Durante décadas, viajó todos los días desde Palmira, donde residía con su esposa doña Rita, sus hijos y sus nietos, para cumplir con su jornada en la redacción.

Diego Martínez Lloreda, exdirector de información de El País, coincidió en describir a Luisé como un genio excepcional, sencillo y profundamente humano. Subrayó su capacidad para condensar ideas complejas en una sola imagen, algo que, en palabras suyas, a otros les habría tomado varios párrafos explicar.

“Hay una anécdota muy divertida que refleja el talento de Luisé y es que hace unos años existía una revista humorística que se llamaba ‘El Gato’ y las caricaturas ahí las hacía Luisé bajo un seudónimo. Y don Álvaro Lloreda, que era el director de El País en ese momento, llamó al jefe de redacción del momento y le dijo, “Mire, las caricaturas que publicamos aquí son pésimas y necesito que contratemos al caricaturista del gato.” Y Roger Ríos le dijo, “Pues, don Álvaro, pues resulta que el que hace las caricaturas en el gato es el mismo que el que las hace aquí”,

María Elvira Domínguez Lloreda expresó también su tristeza por la partida de ‘Luisé’, a quien definió como un ser humano generoso, amable y profundamente querido.

“Me quedo con el recuerdo de su calidez, su talento y su humanidad. Su ausencia deja un gran vacío, pero su legado y su ejemplo vivirán siempre.
Lo llevaré por siempre en mis mejores recuerdos, con un inmenso cariño y admiración”.

Y para Gerardo Quintero, director de 90 Minutos y exjefe de redacción de El País, Luisé era un hombre genial, con una sencillez solo superada por la información que poseía.

“Era un hombre antiguo, de formas y maneras respetuosas y caballerosas. Un artista del lápiz me hizo varios retratos; era su manera de decirte “me caes bien”. Paz en su tumba, con su partida se va una gran historia del periodismo del Valle del Cauca.

Luis Eduardo López, dejó un legado de más de seis décadas en El País, donde sus caricaturas se convirtieron en una forma de opinión crítica y silenciosa sobre la realidad del país. | Foto: El País

Isabella Prieto, exdirectora de Opinión de El País, resaltó que Luisé fue uno de los grandes maestros de la caricatura en la prensa regional y nacional, con una trayectoria de casi siete décadas que dejó una huella profunda e imborrable en el periodismo colombiano.

“Todos aquellos que trabajamos cerca de él en la sala de redacción del diario El País de Cali, fuimos víctimas de su lápiz en algún o en muchos momentos. Paz en la tumba del maestro Luisé“.

Isabella Pietro en compañía de Luisé. | Foto: Cortesía a El País

El alcalde de Cali, Alejandro Eder, expresó su pesar por la pérdida y recordó haber podido apreciar de cerca a Luisé. “Pude conocer de cerca la genialidad de Luisé para plasmar en pocos trazos su aguda visión de la realidad nacional. Paz en su tumba y un abrazo solidario para su familia”.

La gobernadora del Valle, Dilian Francisca Toro, también expresó su pesar por la partida de Luisé. “Siempre crítico, respetuoso y con un humor ingenioso, nos invitó a pensar y a sonreír. Hoy nos despedimos con gratitud: Luis Eduardo permanecerá en cada una de sus caricaturas, que seguirán contando nuestra historia.”

Ossiel Villada, jefe de Comunicaciones de la Alcaldía, evocó a Luisé como una figura entrañable del periodismo, marcada por dos cualidades que lo definieron hasta el final.

“Nos enseñaba a ser claros en el ejercicio del periodismo, a condensar nuestras ideas y a aportar visiones mucho más agudas y mucho más precisas de la realidad nacional en nuestro trabajo periodístico. De manera que solamente gratitud para la persona que fue. Siempre lo llevaremos en nuestros corazones, en nuestra memoria. Gracias, Luisé”.

Víctor Duisabá, periodista, señaló que la partida de Luis C. deja un vacío enorme. “Se va un maestro de los trazos, del humor y de ese bisturí con el que diseccionó sin descanso nuestra sociedad. (...) Perdemos muchísimo, pero nos deja un legado invaluable y un ejemplo de algo cada vez más escaso: la ética. Hasta siempre, Luisé, maestro.”

Luis Eduardo López "Luis E" caricaturista el diario el País de Cali durante más de 70 años. | Foto: El País

Rubén Darío Valencia, exeditor de Q’hubo Cali, expresó su profunda tristeza por la partida de su amigo y colega de tantos años. “Ha cumplido sin duda una labor fundamental en la comunicación en el departamento del Valle del Cauca. No lo olvidaremos jamás. Solo pedimos al Señor que le permita ver el rostro de Jesús”.

Vladdo, caricaturista y periodista, calificó la partida de Luisé como una triste pérdida para la caricatura colombiana. “Tuve la suerte de compartir con él un importante periodo de mi vida, cuando trabajamos juntos en el diario El País, a comienzos de los años 90. Nos quedan como legado su obra, su ejemplo y la bonhomía que siempre lo caracterizó. Guardo en mi corazón valiosos recuerdos de Luisé y una inmensa gratitud”.

Mario Fernando Prado, expresó su profunda tristeza por la partida de su amigo, el inolvidable caricaturista Luisé. “Con pocas palabras y unos trazos resumía lo que muchos no sabíamos expresar. Nos deja un vacío enorme en El País y en la prensa colombiana. Paz en su tumba.”

Finalmente, Kiko Lloreda expresó su tristeza por la partida de Luisé y recordó su estrecho vínculo con El País. “Su vida y la del diario se funden en una sola: trabajó con mi abuelo, fundador del periódico, con mi padre y conmigo. Lo recuerdo en su mesa de dibujo, en un cubículo sencillo o en una esquina, con lápiz, pluma y pincel”.

Y cerró expresando que: No se hacía notar, pero todos sabíamos que estaba allí, callado y discreto, observando. Caminaba por la redacción como un fantasma de manos delgadas, y se entretenía dibujando a quien pillara desprevenido. Hablaba y reía en monosílabos, con voz baja, quizá para que no lo entendieran y poder hacer lo que quería. Lo recordaré siempre con cariño, gratitud y admiración: era un maestro de los que hoy escasean.”