La ocupación irregular de un predio rural en el municipio de Jamundí, Valle del Cauca, ha encendido alertas entre comunidades locales y autoridades debido a los graves impactos ambientales y sociales que se estarían registrando en una zona de protección ecológica.
Desde el pasado 13 de enero, un número indeterminado de personas ingresó al terreno conocido como La Novillera, donde comenzaron a levantar cambuches y a realizar intervenciones que han generado preocupación por el deterioro del ecosistema.
El predio, que comprende cerca de 1.500 hectáreas, fue entregado hace varios meses por la Agencia Nacional de Tierras (ANT) a cinco consejos comunitarios de Jamundí, con el propósito de desarrollar proyectos productivos que garantizaran el aprovechamiento sostenible del territorio. Sin embargo, la ocupación ha afectado tanto el uso previsto del terreno como las labores agrícolas y ambientales adelantadas por las comunidades beneficiarias.
Habitantes de algunos corregimientos rurales han expresado su inquietud por los daños ocasionados en la zona, al tratarse de un área catalogada como de protección ambiental, donde se había logrado conservar la fauna y la flora, además de impulsar iniciativas comunitarias. Según informes de las autoridades, las denuncias apuntan a la tala, quema de vegetación y destrucción de cultivos.
Ante este panorama, la Administración municipal de Jamundí activó un plan de atención y este martes 27 de enero adelantó una reunión con líderes de la comunidad, autoridades locales y entidades del orden nacional, además de representantes de la Policía y el Ejército, con el fin de analizar la situación y definir estrategias frente a la ocupación irregular del predio y de otros terrenos que se encuentran dentro de la misma zona.
Durante la reunión, James Viveros, presidente del Consejo Comunitario Varejonal, aseguró que las afectaciones también han recaído sobre proyectos productivos que se encontraban en ejecución.
“Han tumbado todos los cultivos de caña que había en la zona, que hacían parte de un proyecto productivo que teníamos con el ingenio La Cabaña. Hoy ya está destruido. La fauna que se había conservado en ese territorio está siendo desplazada; están quemando y cortando la guadua”, denunció el líder comunitario.
Teniendo en cuenta este testimonio, desde la Alcaldía se informó que el objetivo principal es promover el diálogo para lograr el desalojo del terreno, teniendo en cuenta que se trata de predios con titularidad colectiva, lo que impide legalmente la permanencia de personas ajenas a los consejos comunitarios beneficiarios.
Asimismo, la secretaria de Seguridad de Jamundí, Carolina Obando, explicó que la administración está actuando como mediadora para evitar una mayor afectación ambiental y social.
“Nosotros estamos mediando y en conversaciones para que la comunidad que se encuentra en este momento usurpando esa posesión entienda que esos predios tienen titularidad colectiva y que no pueden permanecer allí. Seguiremos trabajando, escuchando todas las necesidades y llegaremos a una solución sana”.
Tras esta primera reunión, la Alcaldía confirmó que se tiene previsto realizar una nueva junta con las personas que adelantan la ocupación ilegal del predio. En este espacio participarán delegados de la Defensoría del Pueblo, la Personería Municipal, la Agencia Nacional de Tierras, así como las Secretarías de Seguridad y de Gobierno de Jamundí, además de otras instituciones locales, departamentales y nacionales.