La crisis humanitaria en salud que atraviesa el Valle del Cauca continúa profundizándose debido a las dificultades económicas de clínicas y hospitales, los retrasos en los pagos por parte de algunas EPS y la creciente presión sobre los servicios de urgencias. Así lo advirtió la secretaria de Salud del Valle, María Cristina Lesmes, luego de una mesa de trabajo con representantes de instituciones prestadoras de salud públicas y privadas del departamento.

Durante el encuentro, la funcionaria señaló que varias entidades hospitalarias enfrentan graves problemas financieros debido a la demora en el reconocimiento y pago de los servicios prestados a aseguradoras como Emssanar, Asmet Salud, Nueva EPS y SOS. Según explicó, algunas instituciones acumulan hasta cinco meses sin recibir los recursos correspondientes, situación que ha comenzado a afectar la operación diaria de los centros asistenciales.

La falta de liquidez ha generado dificultades para mantener el personal necesario, garantizar el suministro de medicamentos y sostener algunos servicios médicos. Como consecuencia, se han presentado cierres parciales y temporales en determinadas áreas de atención, una situación que aumenta la preocupación de las autoridades departamentales.

La Secretaría de Salud del Valle alertó sobre la difícil situación financiera que enfrentan hospitales y clínicas del departamento. | Foto: El País

Desde la Gobernación del Valle se ha insistido ante el Gobierno nacional en la necesidad de tomar medidas urgentes frente a la crisis y establecer mecanismos que permitan mejorar el flujo de recursos hacia las instituciones prestadoras de salud. Sin embargo, según la Secretaría de Salud, hasta el momento no se ha recibido una respuesta concreta a las solicitudes realizadas.

La situación también se refleja en los servicios de urgencias, donde las instituciones reportan un aumento en la llegada de pacientes con condiciones más complejas. Se ha evidenciado un crecimiento en los casos clasificados como Triage I, correspondientes a personas con riesgo inmediato para la vida, así como un incremento cercano al 80 % en la atención de pacientes Triage III, quienes recurren a urgencias ante las dificultades para acceder a consultas especializadas, tratamientos programados y atención ambulatoria.

La falta de pagos a las instituciones prestadoras de salud ha generado dificultades para mantener la atención médica en el departamento. | Foto: IA

Además, la red hospitalaria de Cali enfrenta una alta ocupación en sus diferentes niveles de atención. La falta de camas disponibles, los retrasos en los servicios de atención domiciliaria y las demoras en los procesos de traslado entre instituciones han agravado el panorama. Algunos pacientes permanecen hospitalizados pese a que podrían continuar su recuperación en casa con acompañamiento médico, debido a retrasos administrativos que dificultan estos procesos.

Ante este escenario, la Gobernación del Valle reiteró el llamado al Gobierno nacional para garantizar los recursos necesarios que permitan mantener la prestación de los servicios, evitar cierres de unidades médicas y proteger el derecho fundamental a la salud de los vallecaucanos.