Cada municipio que conforma al Valle del Cauca cuenta con distintas muestras culturales y tradicionales que los convierten en destinos imperdibles para los turistas, pues reflejan la riqueza histórica y multicultural de la región.

Precisamente, hay un pueblo que se ha caracterizado por la tranquilidad que ofrece para sus habitantes y quienes lo visitan. Además, dispone de un turismo de naturaleza, aventura y descanso ideal para familias, amigos y parejas.

Se trata del municipio de Obando, un destino lleno de encanto ubicado al norte del Valle del Cauca, a unos 158 kilómetros de Cali, lo que representa un viaje por carretera de menos de cuatro horas.

Su clima templado, su ambiente apacible y la calidez de su gente lo convierten en una opción atractiva para quienes desean una experiencia turística más cercana y auténtica.

De acuerdo con la Secretaría de Turismo del Valle del Cauca, Obando fue fundado en 1928 por pobladores provenientes de Cartago, La Victoria y Toro, así como por colonos antioqueños que llegaron a este territorio en busca de tierras fértiles para la agricultura y oportunidades ligadas a la excavación de minerales preciosos.

Obando combina historia, tradiciones y un ambiente apacible que lo convierten en una opción atractiva para el turismo regional. | Foto: Crédito: Alcaldía Municipal de Obando en Valle Del Cauca / API

Como herencia viva de su historia, el parque principal Pedro Heriberto Quintero conserva imponentes y frondosos árboles que hacen una invitación al descanso, la contemplación y el encuentro.

En este espacio, tanto propios como visitantes podrán encontrarse un lugar ideal para compartir en familia y disfrutar de la tranquilidad que caracteriza al municipio.

Entre sus principales sitios de interés se destaca la Casa de la Cultura Luis Alfonso Escobar, un escenario emblemático donde la danza y la música cobran protagonismo. Allí se promueven actividades artísticas y culturales que permiten conocer las expresiones que forman parte del patrimonio inmaterial de Obando.

Otro de sus atractivos, especialmente para quienes buscan hacer turismo religioso, es la Parroquia San José de Obando. Construida en el siglo XVIII, esta iglesia conserva la arquitectura colonial antioqueña propia de los primeros pobladores y sigue siendo un punto de referencia espiritual y cultural del municipio.

La oferta turística combina descanso, paisaje y expresiones culturales propias de la región. | Foto: El País

Para los amantes de la naturaleza, a pocos minutos del parque principal se encuentra la Quebrada El Naranjo, un espacio ideal para relajarse, admirar el paisaje y disfrutar de un baño refrescante, especialmente durante las temporadas de altas temperaturas.

Finalmente, a unos 10 minutos del casco urbano se encuentra el Mirador de Camilo, un lugar cargado de historia y romanticismo, asociado a una leyenda de amor del siglo XIX que hace parte de la memoria colectiva del municipio y ofrece una vista privilegiada del entorno natural que rodea a Obando.