El año que acaba fue uno de los más intensos y fascinantes en materia de descubrimientos en el espacio exterior, con el cometa AI/Atlas a la cabeza, muchos de los cuales permitieron a expertos ir más allá en el conocimiento y la interpretación de los cuerpos celestes que recorren el espacio, su conformación y los misterios acerca del origen de la vida, tal y como la conocemos.

Este alud de acontecimientos no parece detenerse este 2026, año en el que se espera que sean múltiples las oportunidades para amantes y expertos en la astronomía. Entre ellos estarán los eclipses solares y lunares, lluvias de meteoritos, superlunas, alineaciones planetarias o incluso el paso de nuevos cometas tan enigmáticos como el 3I/Atlas.

El eclipse no es solo un espectáculo de la naturaleza; también es una oportunidad invaluable para la ciencia. (Imagen de referencia). | Foto: X: (@RincnCuriosoo)

Muchos de estos fenómenos ocurren muy esporádicamente y, como en el caso del cometa recién mencionado, pueden resultar irrepetibles para toda una generación.

De acuerdo con el portal National Geographic, estas serán las fechas claves para el 2026, en caso de que usted cuente con un telescopio con el cual escrutar las diminutas luces que parpadean en la noche, muchas de ellas a años luz de distancia, compuestas por misterios hasta ahora no descubiertos:

Superlunas:

3 de enero.

25 y 23 de diciembre.

Oposición de Júpiter:

10 de enero.

Alineaciones y paradas planetarias:

Finales de febrero.

Eclipse lunar total:

3 de marzo.

Auroras y equinoccio de marzo:

20 de marzo.

Eclipse solar:

12 de agosto.

Lluvias de meteoros y fenómenos habituales:

Así como los anteriores eventos tendrán fechas específicas, las lluvias de meteoros y evento similares tendrán espacio en este 2026, a lo largo del año.

Siguen conociéndose detalles acerca de este misterioso cuerpo cuyo trayecto cercano ha fascinado al mundo. | Foto: AFP or licensors

Estos eventos permitirán a expertos continuar en su camino hacia dilucidar los misterios que se esconden en la vastedad del espacio, a la vez que seguirá alimentando teorías que ponen en duda la ideas de que somos la única especia de vida inteligente en habitar el cosmos.

No en vano en este año se tuvo la oportunidad de especular acerca de esto, con el arribo cada vez más cercano del 3I/Atlas, un cometa cuyo interior dio pie a que reconocidas firmas de la ciencia, como el profesor Avi Loeb, muestre preocupación acerca de su verdadero origen.

“Si el objeto interestelar resultara ser un artefacto tecnológico, nuestras oportunidades de aprendizaje serían mucho mayores. La pregunta fundamental tras aterrizar en una nave espacial con botones en su superficie sería si pulsar alguno de ellos”, llegó a decir Loeb acerca de este cometa, que el pasado 19 de diciembre tuvo su paso más cercano con la Tierra.