Un equipo multidisciplinario de científicos chilenos ha marcado un hito en la biología marina al identificar y describir una nueva especie de pulpo de aguas profundas en el Pacífico suroriental.

El hallazgo, fruto de expediciones oceanográficas recientes, revela la existencia de un espécimen adaptado a condiciones extremas de presión y temperatura, habitando en zonas que hasta hace poco eran consideradas “desiertos biológicos” debido a su difícil acceso.

La especie, que ha sido analizada mediante técnicas de secuenciación genética y observación morfológica detallada, pertenece a un grupo de pulpos conocidos por carecer de los sacos de tinta comunes en sus parientes de aguas superficiales, una adaptación evolutiva lógica en un entorno de oscuridad perpetua.

Los investigadores destacaron que el ejemplar presenta características únicas en su estructura de ventosas y en la pigmentación de su piel, la cual exhibe tonalidades pálidas y texturas especializadas para el ecosistema abisal.

Un tesoro oculto en la Dorsal de Juan Fernández

El descubrimiento se localizó específicamente en áreas cercanas a los montes submarinos de la Dorsal de Juan Fernández y las cercanías de la zona económica exclusiva de Chile.

Estas formaciones geológicas submarinas actúan como “oasis” de biodiversidad, donde las corrientes marinas transportan nutrientes que permiten el desarrollo de vida compleja a profundidades que superan los 2.000 metros.

La especie fue nombrada 'Graneledone Sellanesi' en honor a Javier Sellanes. | Foto: Tomado de internet

Para los científicos de la Universidad de Concepción y otras instituciones participantes, este pulpo es solo la “punta del iceberg” de lo que aún queda por descubrir en las fosas y cordilleras sumergidas del cono sur.

“Este hallazgo ratifica que el Pacífico Suroriental es una de las regiones menos exploradas del planeta y que cada expedición tiene el potencial de reescribir nuestro catálogo de vida marina”, señalaron los expertos tras la publicación de los resultados.

La identificación de esta nueva especie no solo tiene un valor taxonómico, sino que refuerza los argumentos a favor de la creación y expansión de Áreas Marinas Protegidas (AMP) en alta mar.

El ecosistema donde habita este cefalópodo se encuentra amenazado por actividades como la minería submarina y el cambio climático, que altera las corrientes de nutrientes de las que dependen estos animales.

La descripción de la especie ha sido enviada a registros internacionales para su validación definitiva.

Con este logro, la ciencia chilena se posiciona a la vanguardia del estudio de los fondos marinos, recordando que la protección de los océanos depende directamente del conocimiento que se adquiera sobre sus habitantes más profundos y misteriosos.