Durante años, la inteligencia artificial estuvo asociada a celulares, computadores y asistentes virtuales. Ahora comienza a instalarse en electrodomésticos que parecían ajenos a esta revolución tecnológica. Neveras capaces de aprender cuándo una familia abre la puerta con mayor frecuencia, lavadoras que identifican el tipo de tela y el peso de la ropa para decidir cómo lavarla o televisores que reconocen automáticamente cuándo el usuario empieza a jugar videojuegos son algunas de las aplicaciones que empiezan a llegar al mercado colombiano.
Con esa apuesta, LG Electronics presentó en el país su estrategia LG AI Gallery, una plataforma que incorpora inteligencia artificial en varios de sus electrodomésticos. Para la compañía, el objetivo no es que el usuario tenga que programar cada función, sino que los equipos aprendan de los hábitos del hogar y automaticen decisiones relacionadas con el consumo de energía, el cuidado de la ropa o la conservación de los alimentos.
“El término inteligencia artificial no me gusta tanto porque da la idea de que las máquinas van a reemplazar a las personas. En LG preferimos hablar de inteligencia afectiva: una tecnología que existe para ayudar al ser humano y sugerir la mejor manera de vivir", explicó Hugo Ma, presidente de LG Electronics Colombia, durante la presentación.
Según el directivo, la diferencia está en que el usuario ya no necesita intervenir constantemente para configurar los equipos. “La persona solo oprime el botón de inicio y el resto lo hace el electrodoméstico. La inteligencia decide qué función utilizar según cada situación”, afirmó.
Uno de los ejemplos está en las lavadoras. La tecnología AI DD analiza automáticamente el peso y el tipo de tejido para seleccionar el ciclo de lavado más adecuado. Además, las nuevas generaciones permiten descargar actualizaciones de software, de manera similar a un teléfono inteligente, incorporando programas específicos para prendas deportivas, ropa delicada o nuevos tipos de lavado que no existían cuando el equipo salió de fábrica.
“Antes una lavadora conservaba las mismas funciones durante toda su vida útil. Ahora el software se puede actualizar y el usuario puede descargar nuevos ciclos de lavado conforme van apareciendo”, explicó Ma.
La inteligencia artificial también llega a los refrigeradores. Estos pueden identificar los hábitos de uso del hogar y ajustar automáticamente la refrigeración para mantener la temperatura estable cuando detectan momentos de mayor apertura de la puerta o reducir el consumo energético cuando la vivienda permanece vacía durante varios días, por ejemplo durante unas vacaciones.
Otra de las funciones que ya opera en Colombia es Smart Diagnosis, un sistema que permite detectar posibles fallas mediante el análisis del funcionamiento del electrodoméstico. El usuario acerca su teléfono al equipo para transmitir una señal sonora al centro de servicio técnico, donde los especialistas realizan un diagnóstico previo antes de la visita.
“Cuando el técnico llega al hogar ya tiene una idea bastante precisa de cuál puede ser el problema y lleva las piezas que probablemente necesitará para hacer la reparación”, explicó el ejecutivo.
La inteligencia artificial también comienza a modificar la experiencia de entretenimiento. En los televisores OLED de la marca, el sistema reconoce automáticamente cuando el usuario conecta una consola de videojuegos como PlayStation o Nintendo Switch y activa el llamado Modo Juego, optimizando parámetros como la latencia, la tasa de refresco y la calidad de imagen según el tipo de contenido.
“Si el televisor detecta que el usuario está jugando, le sugiere automáticamente la mejor configuración. Si se trata de un juego de carreras, de disparos o de aventura, ajusta la imagen para ofrecer una mejor experiencia sin que el usuario tenga que hacer cambios manuales”, señaló Ma.
Para el presidente de LG Colombia, el reto ya no consiste únicamente en fabricar electrodomésticos más potentes, sino en desarrollar equipos capaces de aprender y adaptarse a las costumbres de quienes los utilizan. “Queremos ser un socio confiable para cada hogar. La inteligencia artificial debe personalizar la experiencia y facilitar la vida cotidiana, no complicarla”, concluyó.