Luego de 10 días de misión, los astronautas que sobrevolaron la Luna en la nave Orión en medio de la misión Artemis II debieron comenzar un proceso de adaptación a sus vidas en la Tierra.

Según han afirmado, han tenido varias experiencias luego del aterrizaje, por lo que compartieron algunos de los cambios que tuvieron que realizar a sus actividades cotidianas.

Luego de más de 50 años, los humanos realizaron una nueva travesía a la Luna, y aunque no hubo alunizaje, la Nasa afirmó que cada vez está más cerca el momento en el que las personas puedan pisar el satélite natural.

Cabe mencionar que Reid Wiseman, Víctor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen se convirtieron en los seres humanos que más lejos han viajado en el espacio, por lo que al llegar de nuevo a la Tierra debieron someterse a estudios médicos.

Los astronautas contaron sus experiencias. | Foto: AFP

Por ello, unos días después de la extraordinaria experiencia, han podido reflexionar y comentar sobre todo lo que han tenido que vivir para adaptarse a sus rutinas nuevamente.

Así viven su regreso al planeta

Christina Koch, la única mujer de la tripulación, sostuvo que los primeros días después de llegar a la Tierra, cada vez que se despertaba, creía que todavía estaba flotando en el espacio.

Según ella, a pesar del paso de los días, es complicado para ellos acostumbrarse a la gravedad. “Cada vez que me despertaba durante los primeros días, creía que estaba flotando. Realmente pensaba que estaba flotando y tenía que convencerme a mí misma de que no era así”, dijo.

La astronauta, quien en 2019 también había participado de una misión en la Estación Espacial Internacional, dijo que aunque en esa oportunidad estuvo 328 días en el espacio, nunca sintió que un objeto iba a volar frente a ella al volver, pero luego de Artemis sí lo ha experimentado.

Por su parte, Wiseman mencionó que hubo una fuga en la presión de los sistemas de combustible de la nave, algunos problemas con el inodoro e inconvenientes con el detector de humo el penúltimo día de la misión, ya que se prendía y apagaba intermitentemente.

Artemis II estuvo 10 días en el espacio. | Foto: AFP or licensors

No fue aterrador, pero sí tenso durante unos minutos, hasta que logramos reconfigurar los sistemas. Sin embargo, lo que nos grabamos a fuego en la mente antes del lanzamiento fue: nada de movimientos apresurados. Detengámonos. Evaluemos esta máquina”, sostuvo.

Afortunadamente, ninguno de esos inconvenientes pasó a mayores y aseguró que el diseño de la nave es muy bueno, aunque requiere algunas mejoras: “Podrían colocar la cápsula Orion de la misión Artemis III sobre la plataforma mañana mismo y lanzarla, y la tripulación estaría en excelentes condiciones”.

*Con información de AFP