Al igual que el 2025, año en el que se presenciaron algunos de los fenómenos más extraños de que puede dar cuenta el espacio exterior, este 2026 promete también tener un calendario en el que los amantes de la astronomía podrán seguir de cerca nuevos espectáculos de este tipo.
Entre ellos está el eclipse solar anula que ocurrirá el próximo martes 17 de febrero, un evento que es esperado con ansias por científicos.
Conocido comúnmente como el ‘anillo de fuego’, este tipo de eclipse ocurre cuando la Luna se sitúa entre la Tierra y el Sol, sin cubrir por completo el disco solar, lo que produce un resplandor circular en los bordes.
La ciencia se ha referido a este fenómeno, que radicaría en la distancia entre nuestro planeta y el satélite: puesto que la Luna está cerca de su apogeo, su tamaño se percibe un 1,1% más pequeño que el del Sol.
Esto, explica la Nasa, provoca que la sombra principal de la Luna, llamada umbra, no llegue a tocar la superficie terrestre; en su lugar, lo que llega hasta la Tierra es la ‘antumbra’, haciendo que dicho anillo de luz solar se mantenga visible hasta nuestros ojos.
Aunque el ‘anillo de fuego’ es una fenómeno altamente impactante, a nivel visual, este será difícil de ver para la mayoría de personas. Entre ellas están las que se ubican en un estrecho corredor de unos 616 kilómetros de ancho, que pasará mayoritariamente por regiones remotas de la Antártida y las aguas del océano Antártico.
Debido a su ubicación geográfica, las zonas que logren avistarlo solo verán un eclipse parcial. Sin embargo, si está interesado en conocer estos sitios con exactitud, aquí se los mencionamos:
- En la Isla Rey Jorge, perteneciente a las Shetlands del Sur, el oscurecimiento llegará al 83% sobre las 10:12 hora local.
- En Ciudad del Cabo, Sudáfrica, el fenómeno se verá a las 06:17 hora local, con un 11% del Sol cubierto.
- En Punta Arenas, Chile, el Sol se ocultará apenas un 5% a las 21:08 hora local, justo antes del atardecer.
- En el resto del sur de África y en el extremo sur de la Patagonia suramericana, el oscurecimiento será superficial, alcanzando como máximo un 40 % según las estimaciones técnicas.
Puesto que su aislamiento se traduce en un desafío logístico considerable, todavía la Nasa no confirma si se realizarán transmisiones en directo. En todo caso, la duración de dicho fenómeno será de 2 minutos y 20,9 segundos.