El hermetismo que rodeó la visita del presidente Gustavo Petro a la ciudad costera de Manta, entre el 24 y el 26 de mayo de 2025, ha sido finalmente fracturado por una investigación del portal ecuatoriano Vistazo.
El informe revela detalles hasta ahora desconocidos sobre la estadía del mandatario colombiano en la urbanización Marina Blue, un sector exclusivo de Santa Marianita. Según los registros de inteligencia y seguridad analizados, el viaje estuvo marcado por la ausencia de una agenda pública y movimientos que presuntamente sugieren contactos reservados de alto nivel.
Tras asistir a la posesión de Daniel Noboa en Quito, Petro se desplazó en el avión presidencial FAC 001 hacia Manta, donde se recluyó durante tres días bajo un esquema de seguridad de doble anillo. Mientras una cápsula interna de agentes colombianos custodiaba la residencia, el exterior era vigilado por las Fuerzas Armadas ecuatorianas.
Durante este tiempo, el mandatario no registró salidas oficiales, pero el flujo de vehículos con vidrios polarizados y el ingreso de suministros en vehículos particulares fue constante, lo que habría dificultado la identificación de sus acompañantes e invitados.
El dato más sensible de la investigación vincularía presuntamente esta visita con el paradero de José Adolfo Macías, conocido como alias ‘Fito’. En mayo de 2025, Manta era el epicentro de los operativos para capturar al líder de Los Choneros, quien se encontraba prófugo.
El reporte documenta que, pocos días después de la estadía de Petro, Fito habría enviado una carta manuscrita a la embajadora de Colombia en Ecuador, María Antonia Velasco, manifestando su intención de entregarse bajo condiciones específicas, como evitar su traslado a El Salvador y ser recluido en Estados Unidos.
A pesar de que la Cancillería colombiana ha negado la recepción oficial de dicha misiva, el informe de Vistazo detalla presuntas comunicaciones directas entre funcionarios del Gobierno Nacional y delegados del capo.
Específicamente, se menciona la intervención del viceministro de Relaciones Multilaterales, Mauricio Jaramillo, quien habría estado esperando llamadas del entorno de Fito para coordinar una entrega a la justicia colombiana. Estos movimientos han atizado la desconfianza del presidente Daniel Noboa, quien recientemente vinculó a Petro con presuntos grupos que tienen nexos directos con el narcotráfico ecuatoriano.
La relación entre ambos mandatarios estaría presuntamente en su punto más bajo, escalando a una crisis comercial sin precedentes. Noboa ha cuestionado abiertamente la política de seguridad en la frontera común, acusando a Petro de retirar tropas en zonas críticas como Putumayo y Nariño, permitiendo que la guerrilla controle el territorio.
Esta tensión ha derivado en una guerra arancelaria con tasas de hasta el 100%, afectando gravemente las economías binacionales y dejando los canales diplomáticos prácticamente fracturados tras el llamado a consultas de los respectivos embajadores.