Tras el anuncio de la Registraduría que sitúa a Abelardo de la Espriella (43,73%) y a Iván Cepeda (40,91%) en la segunda vuelta, el país ha pasado de la expectativa electoral a un estado de confrontación directa.
Desde Barranquilla un eufórico Abelardo de la Espriella reaccionó con vehemencia a las denuncias de fraude lanzadas por el presidente Gustavo Petro. El abogado y candidato advirtió que lo que está ocurriendo es un “golpe en curso” orquestado desde la Casa de Nariño para desconocer la voluntad popular.
De la Espriella inició su intervención reivindicando su origen y su independencia, desmarcándose de las maquinarias tradicionales que han dominado la política colombiana.
“Por primera vez en la historia política de este país, un hombre independiente, sin dueños políticos, sin financiadores, hijo de las provincias y con el carácter necesario, ha ganado la primera vuelta”, afirmó ante una multitud de simpatizantes.
El momento más crítico del discurso llegó cuando el candidato se refirió a la negativa del Ejecutivo de aceptar los datos de la Registraduría. De la Espriella acusó directamente a Gustavo Petro y a su contrincante de segunda vuelta, Iván Cepeda, de ser “un par de bandidos” que buscan subvertir el orden democrático para perpetuarse en el poder.
“El pueblo se va a levantar y los va a castigar... Petro, usted es un delincuente y acaba de decir que no reconoce los resultados que han sido contundentes”, sentenció el abogado, elevando la confrontación a un nivel personal y judicial sin precedentes en una noche electoral.
Ante lo que calificó como un “golpe en curso”, De la Espriella hizo un llamado directo a las instituciones castrenses, instándolas a actuar frente a la postura de la Casa de Nariño.
- Llamado a la Fuerza Pública: Pidió al Ejército de la patria “activar el mecanismo constitucional” para proteger los resultados.
- Ultimátum: Pronunció la polémica frase: “Vamos a defender la democracia, por la razón o por la fuerza”.
- Alerta de violencia: Acusó al mandatario de querer “sacar sus hordas de violentos para incendiar a Colombia” como estrategia para desestabilizar el país tras la derrota en las urnas.
El candidato también apeló a la vigilancia extranjera, asegurando que el plan de Petro es evitar la transición del mando. “Comunidad internacional, pongan sus ojos en Colombia; el golfista de Petro, como lo ha advertido desde hace años, quiere perpetuarse en el poder, desconociendo la voluntad del pueblo colombiano”, añadió.
Este cruce de acusaciones ocurre mientras el país procesa la denuncia de Petro sobre 800.000 cédulas adicionales en el software de la firma privada de los hermanos Bautista. Mientras Cepeda tilda a su rival de representar el “fascismo mafioso”, De la Espriella se posiciona como el muro de contención contra lo que llama el “comunismo disfrazado”.