El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, sostuvo este miércoles 2 de septiembre del 2026 una conversación telefónica con el papa León XIV, la primera que se da desde que el mandatario asumió el poder el pasado 7 de agosto.
Así lo confirmó la propia Santa Sede por medio de su prensa oficialista. Según se pudo conocer, la conversación se centró principalmente en la emergencia por el terremoto registrado el pasado 10 de agosto, que ha dejado un saldo de 331 fallecidos, 4.519 heridos y 466.606 personas afectadas.
“El Santo Padre ha reiterado su solidaridad con todos aquellos que sufren las recientes consecuencias del reciente sismo que ha afectado a Colombia, en particular con las familias de los fallecidos, los heridos, los equipos de rescate y al personal humanitario”, señaló el Vaticano.
Además, en medio de la conversación se abordó la situación del país y de las regiones más afectadas por el sismo en el inicio de una nueva fase de la emergencia, que consiste en la reconstrucción.
La prensa oficialista de la Santa Sede destacó que el presidente De La Espriella fue el ganador de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales el pasado 21 de junio y que su toma de posesión fue el 7 de agosto en Cali, tres días antes del trágico terremoto y justo en una de las ciudades más afectadas.
Como es protocolario, el mandatario de los colombianos extendió una invitación a que el Papa León XIV visite Colombia, a propósito de la gira latinoamericana que tendrá el santo padre a Uruguay, Argentina y Perú del 6 al 17 de noviembre de 2026. Sin embargo, el país no está incluido para esta visita internacional.
Desde las primeras horas del desastre nacional que inició hace más de tres semanas, el pontífice estadounidense con nacionalidad peruana envió sus mensajes de condolencias y solidaridad para los miles de damnificados y víctimas mortales del terremoto.
“Deseo expresar mi cercanía a las hermanas y hermanos colombianos que sufrieron los efectos del reciente terremoto que causó numerosas víctimas y heridos, así como grandes daños materiales. Mientras ruego al Señor por el eterno descanso de los fallecidos, aseguro mis plegarias por sus familias y todos los que han sido golpeados por esta tragedia. Manifiesto mi gratitud a cuantos trabajan en las labores de rescate y de asistencia a los damnificados”, expresó en su momento el líder católico perteneciente a la Orden de San Agustín.