El ministro de Defensa de Colombia, general retirado Pedro Arnulfo Sánchez, salió al paso de los señalamientos que lo acusaban de no reconocer al presidente electo Abelardo de la Espriella como ganador de la segunda vuelta presidencial del 21 de junio.

En un pronunciamiento público, el jefe de la cartera castrense rechazó categóricamente las acusaciones, las calificó de falsas y anunció que las considera una injuria y calumnia que afectan su imagen y prestigio como militar, pero también como ciudadano colombiano.

El ministro de la Defensa de Colombia afirmó que las Fuerzas Militares y la Policía Nacional servirán con lealtad, disciplina y honor al presidente legítimamente posesionado una vez ocurra la transmisión constitucional del mando. | Foto: MinDefensa

“Es absolutamente falso afirmar que desconozco la decisión soberana del pueblo o que no reconozco al presidente legítimamente elegido. Esto es a la vez una injuria y calumnia, pues afecta mi imagen y prestigio, e insinúa la comisión de un delito”, afirmó el ministro en su declaración.

Sánchez también fue enfático en señalar que las Fuerzas Militares y la Policía Nacional servirán con lealtad, disciplina y honor al presidente que sea posesionado constitucionalmente el próximo 7 de agosto, fecha en que se producirá la transmisión del mando entre el gobierno del presidente Gustavo Petro y la administración entrante de de la Espriella.

El pronunciamiento del ministro surgió como respuesta a señalamientos hechos públicos por el veterano del Ejército Nacional Jorge Castillo, quien difundió un supuesto mensaje atribuido a Sánchez con presuntas instrucciones para el personal militar y policial en el período de transición previo al cambio de gobierno. En ese texto, Castillo afirmó que el ministro “aún no acepta la llegada” del presidente electo, una acusación que Sánchez rechazó de manera contundente.

El documento que generó la controversia, fechado el 28 de junio de 2026, contiene presuntas instrucciones dirigidas al personal de las Fuerzas Militares y la Policía Nacional para el período comprendido hasta el 7 de agosto, cuando De la Espriella asumirá como comandante supremo de las Fuerzas Militares. En el texto se establece que solo recibirán saludos u honores militares o policiales quienes estén dentro de la línea de mando oficial, razón por la cual se indica que el saludo militar no aplica para el presidente electo antes de su posesión formal.

La instrucción atribuida al ministro también señalaba que desde el momento de la posesión del 7 de agosto deben actualizarse las imágenes de la línea de mando y proceder conforme a lo que ordenen la Constitución y la ley. El mensaje cerraba con un llamado a la prudencia y definía al Ejército como una institución profesional y disciplinada, apegada al marco constitucional vigente.

Para Sánchez, sin embargo, la interpretación que se hizo de ese documento fue malintencionada y distorsionó su alcance real. El ministro argumentó que las instrucciones sobre protocolos de saludo y honores militares antes de una posesión son procedimientos institucionales de carácter rutinario que no implican desconocimiento del resultado electoral ni de la legitimidad del presidente electo.

Frente a la circulación del documento y los comentarios que generó en redes sociales y medios de comunicación, el ministro hizo un llamado a la ciudadanía a verificar la información antes de difundirla y a no contribuir a la polarización política del país en un momento de transición que, según subrayó, requiere unidad y respeto por las instituciones.

“Invito a todos los colombianos a no hacer comentarios falsos, ni alimentar el odio mediante la injuria y la calumnia. Colombia necesita más verdad, más respeto por las instituciones y más unidad nacional”, expresó Sánchez, en un mensaje que busca frenar la escalada de tensión generada por la circulación del supuesto documento.

El general retirado Pedro Sánchez también invitó a los colombianos a no difundir comentarios falsos ni alimentar el odio con injurias y calumnias. Además, indicó que acusarlo de ignorar el resultado electoral afecta su imagen y su prestigio, e insinúa la comisión de un delito. | Foto: Ejército Nacional

El episodio ocurre en un contexto políticamente crispado y polarizado, a pocos días de que se completara el proceso electoral y a semanas de que se produzca la transmisión del mando. La transición entre el gobierno del presidente Petro y la administración de De la Espriella ha estado marcada por tensiones y declaraciones cruzadas entre distintos actores políticos, lo que convierte cualquier pronunciamiento institucional en un foco de atención y debate público.

Por el momento, las Fuerzas Militares y la Policía Nacional no habían emitido un pronunciamiento institucional adicional sobre el tema, más allá de la declaración del propio ministro de Defensa, quien reiteró el compromiso de la fuerza pública con el respeto al orden constitucional y a la voluntad expresada por los colombianos en las urnas el pasado 21 de junio.

La réplica del ministro surgió a raíz de los señalamientos hechos por el veterano del Ejército Nacional, Jorge Castillo. Castillo divulgó un texto que atribuía a Sánchez instrucciones sobre el trato al mandatario electo, asegurando que el funcionario «aún no acepta» la entrada de Abelardo de la Espriella. | Foto: Ejército Nacional