Luis Gilberto Murillo, exministro de Relaciones Exteriores y actual candidato a la presidencia por el movimiento La Oportunidad es Colombia, dio una entrevista a la Revista Semana en la que analizó la situación del país, en particular de las comunidades afrodescendientes, lanzó críticas al Gobierno Petro y repasó su gestión al interior del mismo.
Sus declaraciones más fuertes se refirieron al racismo estructural en la sociedad y la política colombiana que, en su opinión, fueron evidentes dentro del actual Gobierno, especialmente en el trato que recibió la vicepresidenta, Francia Márquez.
Para Murillo la vicepresidenta fue vulnerada dentro del Gobierno, “la matonearon. Está comprobado que hubo maltrato, incluso desde el propio gobierno”, dijo y mencionó las tensiones con funcionarias como Laura Sarabia y Juliana Guerrero.
Afirmó sin titubeos que a Francia Márquez “la matoneó Laura Sarabia, como a todos nosotros. ¿Sabes por qué es? Porque no se acostumbra a que trabajemos hombro a hombro. Siempre quieren tener esa jerarquía, ciudadanos de primera, de segunda y de tercera. La matoneó, acaban de decirlo, también Juliana Guerrero".
Sobre el peso que cae sobre liderazgos como el de Francia Márquez y el suyo reflexionó que “somos muy duros con nosotros mismos como comunidad afro. No nos reconocemos y eso también nos afecta”.
En este sentido, Murillo sostiene que “el racismo existe en Colombia, no lo digo yo, lo dice la Corte Constitucional. Hay discriminación racial y racismo estructural, y una de sus expresiones es el centralismo del Gobierno nacional”.
Aunque reconoció avances en el Gobierno Petro respecto a la descentralización, el país aún es “bogocéntrico” y excluye a las regiones, algo que también se refleja en la representatividad política, puesto que los líderes de las comunidades son invisibilizados, como en su caso dentro de la carrera electoral.
“Nos tratan de invisibilizar en el debate presidencial, no nos invitan. Eso también es racismo que viene de la herencia colonial”, afirmó.
Así mismo, en la forma de registrar el conflicto, consideró que no se indica que las comunidades afro son las más afectadas, “los jóvenes asesinados en Jamundí eran afrodescendientes y eso ni siquiera se menciona. Eso ya no lo podemos aceptar”, subrayó.
Al respecto, manifestó que la población afro es determinante en las elecciones, su apoyo influye en quién puede ser presidente, por lo tanto, sus problemáticas deberían ser una de las prioridades de los gobernantes.
“Tenemos que hacer una revolución electoral afro. No podemos seguir apoyando cada cuatro años a quienes prometen y no cumplen”, señaló.
Y sobre las posibilidades de que Colombia tenga un presidente afro aseguró que “el país tiene que prepararse. El talento está, lo que falta es la oportunidad”.