El panorama hacia las elecciones presidenciales de 2026 comienza a definirse con la publicación de la más reciente encuesta de AtlasIntel para la revista SEMANA. Los resultados, obtenidos mediante una muestra digital de 4.291 personas entre el 10 y el 12 de marzo, muestran una competencia marcada entre tres figuras principales.

El senador Iván Cepeda encabeza la intención de voto con un 36,4 %, seguido por el abogado Abelardo de la Espriella con un 27,9 % y la senadora Paloma Valencia con un 17,5 %.

A pesar del liderazgo de Cepeda en la primera etapa, el estudio que cuenta con un margen de error del 2 % sugiere un cambio de tendencia en los escenarios de segunda vuelta programados para el 21 de junio.

Según las proyecciones, la base de votantes de la centro-derecha lograría consolidarse, permitiendo que Paloma Valencia (45,7 %) o Abelardo de la Espriella (43,5 %) superen a Cepeda en un enfrentamiento directo.

La gran revelación del estudio no está en la intención de voto inmediata, sino en las proyecciones para el 21 de junio. Aunque Cepeda lidera la primera vuelta, los datos indican que Paloma Valencia derrotaría al líder del Pacto Histórico en un balotaje con el 45,7 % de los apoyos. De igual forma, Abelardo de la Espriella se impondría sobre Cepeda con un 43,5 %.

Este fenómeno sugiere que el “techo” electoral de la izquierda obligará a la campaña de Cepeda y su fórmula vicepresidencial, Aida Quilcué, a buscar alianzas más allá de sus bases tradicionales.

Aida Quilcué, fórmula vicepresidencial. | Foto: Guillermo Torres Reina

Por otro lado, la encuesta refleja la desaparición estadística de varios precandidatos que no alcanzan el 1 % de intención, como Juan Fernando Cristo, Luis Gilberto Murillo y Mauricio Lizcano.

Esta polarización extrema entre Cepeda y los sectores representados por De la Espriella y Valencia marca el inicio de una campaña donde el voto útil será determinante para los electores de centro que hoy se inclinan por opciones minoritarias.

En respuesta a estas cifras, la senadora Aida Quilcué ha intensificado su agenda de cara al país. Como fórmula de Cepeda, la líder nasa ha enfatizado que su trabajo busca superar las barreras del racismo y la exclusión, integrando procesos sociales y populares que históricamente han estado al margen de la política electoral.

Quilcué ha defendido su trayectoria como legisladora y su compromiso con una reconciliación nacional que incluya a las Fuerzas Militares, un punto clave para atraer a sectores moderados antes del 31 de mayo.