El presidente Gustavo Petro planteó que los hechos que, según él, afectaron la implementación del acuerdo de paz, incluidos presuntos “entrampamientos” contra excombatientes, podrían estar en la raíz del asesinato de Miguel Uribe Turbay. Esto intensificó la controversia política y reavivó las exigencias de pruebas sobre posibles vínculos con la Segunda Marquetalia.
Y es que la discusión en torno al magnicidio continúa escalando en el escenario político nacional. Luego de la confesión de ‘El Viejo’, que aseguró haber participado en el crimen, el cual, según su testimonio, habría sido ordenado y financiado por la disidencia de la Segunda Marquetalia.
A partir de estas revelaciones, se ha profundizado la confrontación entre distintos sectores políticos. Desde el Centro Democrático, se han presentado cuestionamientos hacia el Gobierno nacional y hacia el senador Iván Cepeda, en relación con supuestos nexos con esa disidencia, que hizo parte del proceso de la denominada Paz Total.
Pronunciamiento del presidente Petro
En medio de la controversia, el presidente Gustavo Petro intervino con un extenso pronunciamiento en su cuenta de X, en el que abordó el origen de la Segunda Marquetalia. Según el mandatario, esta disidencia surgió como consecuencia de lo que calificó como un “entrampamiento” al acuerdo de paz firmado durante el gobierno de Juan Manuel Santos.
El jefe de Estado señaló directamente al entonces fiscal general, Néstor Humberto Martínez, de haber encabezado una estrategia orientada a judicializar a excombatientes acogidos al proceso.
De acuerdo con su versión, estas acciones habrían contado con la participación de agentes de la DEA, quienes, mediante una supuesta operación encubierta, habrían inducido pruebas en contra de figuras como Jesús Santrich e Iván Márquez.
“Entrampados por Humberto Martínez, debieron responder desde la paz y por la paz y no fueron capaces. Pero si se quiere ir por el hilo conductor del asesinato del senador Miguel Uribe, se llega al entrampamiento de la paz”, dijo el presidente.
A su juicio, ello terminó debilitando la implementación del acuerdo de paz y contribuyó al retorno a las armas de algunos exintegrantes de las Farc.
No obstante, también cuestionó la decisión de estos excombatientes de retomar la vía armada, señalando que debieron responder dentro del marco legal en lugar de reincidir en la violencia.
“Allí está la verdad: dirigentes de las Farc que decidieron abandonar las armas y pasar a la política, entrampados para llevarlos en extradición con una operación encubierta hecha por corruptos que no querían la paz de Colombia”, se puede leer en la final de la publicación.