A casi 24 horas de que el presidente Gustavo Petro escribiera en su cuenta de X que se meterá de lleno a hacer campaña por Iván Cepeda para impedir que el “fascismo” se tome el poder, desde la propia Casa de Nariño, uno de los más altos funcionarios y cercanos a él dijo que no va a renunciar.
“El presidente no va a renunciar”, respondió el jefe de gabinete, José Raúl Moreno, en contestación pública al abogado Ramiro Bejarano, quien reclamó que se pronunciara el propio candidato Cepeda sobre esa eventual dimisión del mandatario.
Moreno es por ahora el único funcionario de alto nivel del Gobierno que se pronunció sobre esa situación, mientras que desde la campaña de Cepeda, dirigentes como Juan Fernando Cristo manifestaron que sería una equivocación que el presidente Petro se retirara para llegar a la última parte de la campaña.
Frente a esa posibilidad de irse del cargo, la Misión de Observación Electoral (MOE) manifestó que la Constitución impone al Presidente deberes reforzados de neutralidad para garantizar la equidad en la contienda, y la campaña debe estar en cabeza de las candidaturas y no de funcionarios públicos.
El organismo de observación prepara un informe técnico de contrastación del preconteo con el escrutinio, que podría conocerse esta semana, de acuerdo con el Consejo Nacional Electoral (CNE).
Igualmente, se conoció que el lunes el Presidente evaluó la posibilidad de dejar el cargo; sin embargo, se analizó el alcance de esa posible situación, pero en conjunto con sus asesores, por ahora se descartó esa opción.
Petro volvió hoy a pronunciarse desde su cuenta de X sobre el presunto fraude electoral, que se habría configurado con el crecimiento atípico del censo electoral, aunque en esta oportunidad ya no habló de estar al frente de la campaña de Cepeda.
El mandatario sostuvo hoy que “intentan cerrar rápidamente los escrutinios para no verificar mi denuncia. El escrutinio sobre las 5.300 mesas atípicas no se hace contando los votos. Los votos ya fueron depositados en mesas de jurados homogéneos y las actas tienen las 885.400 cédulas adicionadas ilícitamente el 5 de mayo. El día de elecciones, muchísimos jurados fueron cambiados. El escrutinio debe examinar si los votantes están en el censo oficial que se cerró dos meses antes de las elecciones. Si no están, es porque no son sufragantes reales. Si no se hace esta operación y cierran los escrutinios, pasará este tema a la justicia”.