Ante la reciente decisión del Consejo de Estado de suspender provisionalmente el decreto presidencial que fijó un aumento del salario mínimo para 2026, el presidente Gustavo Petro hizo un llamado público a los colombianos a salir a las plazas públicas el próximo 19 de febrero a las 4:00 p.m. para defender lo que él ha denominado el “salario mínimo vital”.
La convocatoria fue hecha a través de su cuenta oficial en X donde también anunció que hará una alocución presidencial sobre el tema la noche anterior. “Hoy a las 7 pm hablo por la televisión sobre el salario vital. El jueves a las 4 pm nos vemos en todas las plazas públicas de Colombia”, escribió el mandatario.
Esta movilización se enmarca en rechazo a la decisión judicial que ordenó la revisión del decreto que aumentó el salario mínimo en cerca de un 23,7 %, argumentando que no se ajustó a ciertos criterios técnicos y normativos exigidos por la ley. El Gobierno tiene ahora un plazo de ocho días para expedir un nuevo decreto transitorio que incorpore variables como la productividad y la inflación, según explicó el alto tribunal.
Para Petro y sectores de la izquierda, la suspensión de este decreto representa un retroceso en las políticas sociales que han promovido durante su administración. En comunicaciones oficiales, el Presidente y otros líderes del oficialismo han defendido la medida como una forma de garantizar un ingreso que permita cubrir la canasta básica familiar, tal como lo establece la Constitución.
El llamado a las marchas ha recibido apoyo de figuras políticas de la llamada pacto histórico, además de otros congresistas cercanos al Gobierno que se sumaron a invitar a los ciudadanos a participar pacíficamente en las movilizaciones. “Defenderemos el salario de las y los trabajadores en los estrados judiciales y en las calles”, afirmó un comunicado publicado por la Presidencia de la República.
Sin embargo, la convocatoria también ocurre en medio de un debate más amplio sobre la política salarial y el impacto económico que un incremento de esa magnitud puede tener en pequeños y medianos empresarios, inflación y empleo.
Sectores de la oposición y gremios empresariales han señalado que si bien el aumento salarial es una aspiración legítima, debe estar soportado por criterios técnicos y concertados entre trabajadores y empleadores para evitar efectos adversos en la economía.
Las marchas convocadas para el 19 de febrero permitirán medir no solo el respaldo social a la propuesta del Ejecutivo, sino también el nivel de capacidad de convocatoria del presidente y de los sectores que impulsan la defensa del llamado salario mínimo vital.