El exsenador y exdirector del Departamento de Prosperidad Social (DPS), Gustavo Bolívar, quien ha sido uno de los mayores defensores a capa y espada del presidente Gustavo Petro, cuestionó y rechazó las acusaciones contra Juliana Guerrero, una exfuncionaria del Gobierno Nacional cercana al mandatario.
Los cuestionamientos de Bolívar se enfocaron en el uso de la cercanía con el poder para obtener beneficios personales y que habrían sucedido cuando él fue funcionario de la Casa de Nariño entre marzo de 2024 y mayo de 2025.
“Nosotros no sabemos si llegan a través de otras personas a la ala cercana del presidente y de algunos ministros. Tienen que llegar, pero no en estas circunstancias y con estas prácticas tan grotescas”, aseguró el político del Pacto Histórico en una entrevista concedida a la emisora Blu Radio.
Al igual que lo han expresado cercanos al petrismo, el excongresista considera que hay pruebas contundentes sobre lo que se le acusa a Guerrero y que deben ser revisadas en profundidad durante un proceso judicial.
“Debe ser grotesco lo que han hecho, porque también ya hay pruebas. Están aprovechándose de la cercanía con el poder para ganar plata, para hacer plata ilícita“, enfatizó ante el medio radial citado.
Y es que durante este último fin de semana, una investigación periodística de la revista Semana reveló que Juliana Guerrero, junto a su hermana Verónica, presuntamente lideraron una red de corrupción con direccionamiento de contratos de distintos ministerios y el cobro de coimas.
Las hermanas Guerrero habrían comenzado a gestar durante el segundo semestre del 2024 unos millonarios cobros a empresarios con el objetivo de poder acceder a contratos que estaban a nombre del Ministerio del Interior y del Ministerio de Vivienda.
Horas antes de la entrevista concedida a Blu Radio, Gustavo Bolívar ya se había pronunciado sobre el escándalo a través de su cuenta de X (antiguo Twitter). Allí, anunció que el Gobierno debía tener una fuerte autocrítica, debido a que Guerrero hizo parte del proyecto político de izquierda.
Aunque no quiso responsabilizar al presidente Petro o a algún otro alto funcionario del Ejecutivo, aseguró sentir satisfacción de que las dos carteras antes mencionadas no decidieron otorgar los contratos.
“En este otro caso de las hermanas Guerrero no se puede ser tibio. Que la Fiscalía investigue y que caiga el que tenga que caer. Y que los contratistas engañados hablen. Me tranquiliza que, a pesar del lobby y el tráfico de influencias, las entidades no les hayan otorgado contratos”, dijo el exdirector del DPS.