Este domingo, el presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, reveló a través de redes sociales el acuerdo que estableció con Chile. De acuerdo con el pronunciamiento, los colombianos que tengan sus competencias laborales certificadas podrán homologarlas en el otro país, lo cual amplía el acceso a contratos de trabajo formal y con todas las garantías legales.
“Colombia y Chile damos un paso histórico: quienes tengan sus competencias laborales certificadas podrán solicitar su reconocimiento en ambos países, abriendo nuevas oportunidades de empleo formal y movilidad”, escribió De la Espriella.
En ese sentido, el mandatario explicó que el proceso estará liderado en la nación por el Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA), institución pública que habilitará la recepción de solicitudes desde el próximo 21 de septiembre hasta el 30 de noviembre.
El proceso de homologación es totalmente gratuito y también aplicará para los trabajadores que aún no cuenten con dicho reconocimiento previo y están en proceso de evaluación de saberes prácticos antes de aplicar al beneficio.
Competencias laborales que serán reconocidas en ambos países
En la primera fase del acuerdo se contemplan 26 perfiles laborales, los cuales tienen relación con sectores de alta demanda como:
- Gastronomía
- Hotelería
- Cuidado de personas
- Construcción
- Logística
- Movilidad eléctrica y energía
“Esta es la diplomacia de las capacidades: lograr que el conocimiento, la experiencia y el talento de nuestra gente crucen fronteras de manera legal y formal. Reconocer el talento de los colombianos es abrir caminos para el empleo, el emprendimiento, la productividad y el progreso”, afirmó Abelardo de la Espriella en su mensaje.
Mientras tanto, el SENA lleva un poco más de un mes en un proceso de transición de administración con la designación de Ricardo Ernesto Torres como nuevo director de la institución pública.
Torres Castro es licenciado en Filosofía con énfasis en Pensamiento Político y Económico. Tiene maestría en Negocios Internacionales y Marketing Estratégico de la Universidad de Barcelona, y es magíster en Administración de la Universidad Pontificia Bolivariana.
Esta decisión busca, según De la Espriella, fortalecer la formación técnica y tecnológica, recuperar la confianza del sector productivo, modernizar la institución y convertirla nuevamente en el principal aliado de la productividad, la innovación y la movilidad social.
“En la Patria Milagro, la educación para el trabajo dejará de ser una alternativa de segunda categoría para convertirse en una prioridad nacional que abra puertas, cierre brechas y transforme vidas”, reiteró el presidente en otra publicación.