El Gobierno nacional anunció la puesta en marcha de un paquete de medidas urgentes orientadas a rescatar y reactivar las empresas y unidades productivas que resultaron devastadas tras el terremoto del pasado 10 de agosto.
A través del Decreto Legislativo 1418, expedido el 17 de septiembre de 2026, la administración central busca inyectar liquidez directa y flexibilizar los trámites societarios para reanimar el tejido empresarial en las zonas más golpeadas por la tragedia natural.
La estrategia contempla dos pilares fundamentales. En primer lugar, se autoriza el traslado excepcional y transitorio de recursos desde las cámaras de comercio hacia los municipios damnificados, incluso si estos quedan por fuera de sus jurisdicciones tradicionales. En segundo lugar, la norma crea un marco de herramientas societarias temporales para que las compañías afectadas logren reorganizar sus operaciones internas, atraer nuevo capital privado y recuperar la capacidad productiva perdida en cuestión de semanas.
La magnitud de la emergencia empresarial quedó en evidencia tras el censo elaborado por Confecámaras con corte al 25 de agosto. Los datos oficiales revelan un saldo trágico para la economía local: 30.449 empresas y unidades productivas reportaron daños estructurales o pérdidas de insumos, y de ese total, un alarmante 40,4 % se declaró en absoluta incapacidad para operar de manera inmediata.
Con la luz verde otorgada por el nuevo decreto, los fondos inyectados por las cámaras de comercio podrán financiar la compra y reposición de maquinaria, el acceso a líneas de crédito blando, la reconexión con cadenas de proveeduría y el impulso de planes de digitalización e internacionalización. Estas entidades podrán ejecutar los proyectos de manera directa o aliándose con gremios, entidades públicas y Confecámaras, siempre bajo la supervisión trimestral del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo.
“La recuperación empresarial es una condición fundamental para recuperar los ingresos de las familias, proteger el empleo y volver a poner en marcha las economías locales”, afirmó el ministro de Comercio, Industria y Turismo, Mauricio Gómez Amín.
En el frente corporativo, las micro, pequeñas y medianas empresas que demuestren afectaciones directas por el sismo accederán a trámites simplificados para procesos de reorganización, disposición de activos, reducción de capital y emisión de acciones. Además, el reglamento flexibiliza temporalmente el pago de dividendos en acciones y la emisión de títulos ordinarios sin derecho de preferencia, permitiendo que las firmas atraigan inversionistas sin incurrir en deudas bancarias asfixiantes.
Con información de Colprensa.