A menos de una semana de que el presidente Gustavo Petro deje el poder, su hija mayor, Andrea Petro, reveló cómo fue este cuatrenio para la familia presidencial y se refirió a los recientes escándalos que enlodan a la administración saliente.
En diálogo con la revista Semana, la empresaria habló del desgaste que, según aseguró, dejó el paso de su padre por la Casa de Nariño, las divisiones familiares que se profundizaron durante el mandato y las controversias que han rodeado al Gobierno en sus últimos días.
Asimismo, indicó que la casa de la familia ubicada en Chía lleva cerca de diez años en venta y desmintió que su reciente oferta en el mercado esté relacionada con la situación personal de sus padres.
Según explicó, el inmueble no ha logrado venderse durante ese tiempo, aunque siempre ha estado disponible para la venta.
Por otra parte, señaló que el proceso de divorcio entre Gustavo Petro y Verónica Alcocer continúa su curso y que, como parte de ese trámite, ambos deberán separar los bienes que les corresponden.
“Esa casa de Chía está en venta desde hace diez años. No la han podido vender, pero siempre ha estado a la venta. Avanza el divorcio y ellos (Verónica Alcocer y Gustavo Petro) tienen que separar sus partes”, dijo.
La empresaria también habló sobre las fracturas que marcaron a la familia presidencial durante los últimos años. Aseguró que el distanciamiento no comenzó por la separación entre el presidente y la primera dama, sino tras el escándalo judicial que involucró a Nicolás Petro.
“Con el escándalo de mi hermano Nicolás empezaron a haber fracturas internas muy grandes. La gente empezó a tomar partido; hablo de padres, hijos, tíos y primos. Fue bastante pesado y ayudó a fragmentar a la familia. En su momento, mi papá dijo que se iba a quedar sin familia y es verdad. No hay una familia como tal. Es muy complicado. Hubo una fractura interna muy poderosa”, comentó la empresaria.
En cuanto a Juliana Guerrero, quien también ha sido mencionada en recientes polémicas relacionadas con el Gobierno, Andrea Petro reconoció que escuchó múltiples comentarios sobre el poder que ejercía dentro de la administración y cuestionó algunos aspectos relacionados con su comportamiento y estilo de vida.
“Ella (Angie Rodríguez) ya había hablado de Juliana Guerrero, pero Semana mostró unos chats de empresarios contra Guerrero. Angie, imagino, está apoyando esa argumentación. Que Juliana Guerrero ha tenido unas actitudes bastante prepotentes dentro del Gobierno, pareciendo, en ocasiones, que era la presidenta, es una denuncia que me llegó”, señaló Andrea Petro.