El presidente Abelardo de la Espriella reveló este martes 6 de octubre imágenes del traslado de Olmedo López y Sneyder Pinilla a la cárcel La Picota, en Bogotá. Los dos exdirectivos de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), vinculados al proceso por el escándalo de corrupción de esa entidad, fueron sacados de los establecimientos especiales para miembros de la Fuerza Pública donde permanecían recluidos.
Las imágenes fueron difundidas por el mandatario a través de su cuenta personal en X, en el video se observa a López y Pinilla durante el procedimiento de traslado y posteriormente cuando son llevados hacia un vehículo del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec); de acuerdo con reportes sobre el material divulgado, ambos aparecen esposados durante el procedimiento.
Junto con las imágenes, De la Espriella afirmó que había impartido la orden para que los dos exfuncionarios fueran trasladados a La Picota. El presidente relacionó la decisión con su política frente al sistema penitenciario y sostuvo que durante su administración no habrá establecimientos con condiciones especiales para determinados procesados.
“Se acabó la guachafita y se acabaron los privilegios”, escribió el mandatario al anunciar el traslado. También aseguró que los involucrados en el caso de la UNGRD deberán responder ante la justicia sin recibir un trato privilegiado.
La publicación del presidente estuvo acompañada de un mensaje en el que hizo referencia al destino que tenían los recursos públicos que, según las investigaciones, fueron objeto de irregularidades dentro del escándalo de la UNGRD. De la Espriella señaló que se trataba de dinero destinado a atender necesidades como el suministro de agua, la alimentación de niños y la atención de familias afectadas por emergencias.
El mandatario también afirmó que en su gobierno no existen “cárceles VIP” ni “pabellones a la medida” y sostuvo que ninguna persona debe estar por encima de la ley debido a su dinero, poder o influencias.
El traslado no se produjo únicamente a partir del anuncio presidencial, el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario expidió una resolución mediante la cual ordenó el traslado de López y Pinilla desde establecimientos destinados a miembros de la Fuerza Pública hacia el Complejo Carcelario y Penitenciario con Alta, Media y Mínima Seguridad de Bogotá, conocido como La Picota.
Según la información conocida sobre la resolución, el Inpec estableció que los traslados debían realizarse bajo medidas de seguridad destinadas a proteger la integridad de los internos y a prevenir eventuales fugas, rescates o atentados.
La defensa sostuvo que existe una decisión judicial vigente que dispone que Pinilla permanezca recluido en un centro militar. Según el abogado, las decisiones de los jueces deben ser respetadas y cumplidas, por lo que el cambio de lugar de reclusión generó una controversia sobre las condiciones bajo las cuales debe permanecer privado de la libertad.