El presidente Abelardo de la Espriella anunció la finalización de tres mesas de paz iniciadas por el Gobierno de Gustavo Petro, al argumentar que no están generando ningún tipo de resultado, refiriéndose a ellas como parte de la falsa política de paz creada por su antecesor.
“He decidido poner fin a tres procesos de falsa paz, de falso diálogo, mediante la expedición de nueve resoluciones que terminan los espacios adelantados con las estructuras vinculadas a alias ‘Calarcá’, con la Coordinadora Nacional, el Ejército Bolivariano, relacionada con los denominados comandos de frontera y con las autodefensas conquistadoras de la Sierra Nevada. He tomado esta decisión porque no existe una voluntad real y verificable de paz, mucho menos de reinserción a la vida civil o de sometimiento serio a la justicia que justifique mantener esas falsas”, señaló el Mandatario durante su alocución del pasado domingo 30 de agosto.
“No voy a permitir que la palabra paz siga siendo utilizada como excusa para la impunidad, ni que una mesa de diálogo se convierta en refugio para quienes persisten en la violencia y la criminalidad. Se acabaron las mesas sin resultados y los beneficios sin que haya contraprestaciones reales”, reiteró De la Espriella.
“A quienes persistan en las armas y el crimen les digo con absoluta claridad, encontrarán enfrente toda la capacidad legítima del Estado. Mi concepción de la paz es clara. La paz se garantiza y se impone con la fuerza legítima de las armas y las leyes de la República”, añadió.
El Presidente se refirió a la situación de orden público en general, mencionando que se está recuperando el control de los territorios como corresponde con la Fuerza Pública.
“Esta semana, como comandante supremo de las Fuerzas Armadas, encabecé el reconocimiento de la nueva cúpula militar y policial y les impartí una directriz: Vamos a recuperar la seguridad y la autoridad del Estado en cada rincón del territorio nacional”, contó.
“Quienes atacan a nuestra población, extorsionan, secuestran, asesinan, utilizan explosivos y pretenden doblegar al Estado mediante el terror, son terroristas, y como terroristas los vamos a enfrentar. No hay espacio para diálogos con quienes persisten en la violencia. Quien quiera abandonar la criminalidad tendrá los mecanismos establecidos por la ley para someterse a la justicia, como el derecho corresponde. Quien decida continuar atacando a Colombia encontrará enfrente toda la capacidad legítima del Estado”, indicó.
Aseguró, finalmente, que las Fuerzas Armadas “no están solas. Tienen el respaldo de su comandante supremo para cumplir la Constitución, defender a los colombianos y recuperar el orden”.