El presidente Abelardo de la Espriella anunció que implementará un plan de choque en salud con el propósito de que sean atendidos más de un millón de pacientes que están pendientes de medicamentos o procedimientos. La prioridad serán los que tienen enfermedades de alto riesgo.
Este contará con cuatro fases y es una iniciativa presentada por el Ministerio de Salud que permitirá hacer seguimiento a cada caso desde la identificación del pendiente hasta la resolución del mismo.
“He dado instrucciones para poner en marcha inmediatamente la primera fase del plan de choque en salud para identificar a los pacientes que tienen medicamentos y procedimientos pendientes para destrabar su atención”, afirmó el mandatario después de un consejo de ministros.
Según el jefe de Estado, entre enero y julio de este año se registraron 1.220.142 reclamos ante la Superintendencia Nacional de Salud, lo que equivale a un promedio de 5.755 diarios. El 92 % hace parte de barreras para acceder a servicios y tecnologías sanitarias.
El Ministerio de Salud asegura que implementará el mecanismo con apoyo de los aseguradores y a partir del cruce de peticiones, quejas y reclamos.
El plan tendrá carácter extraordinario y temporal. Una mesa técnica integrada por el Ministerio de Salud, la Superintendencia Nacional de Salud y la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (Adres) controlará la reducción de los casos pendientes, la entrega de medicamentos y la realización de procedimientos, así como el uso de los recursos.
La Superintendencia realizará además seguimiento especial a las obligaciones de las EPS y coordinará mesas regionales con las entidades territoriales para revisar la atención de los pacientes y otros casos que no estén incluidos en esta primera fase.
El Ejecutivo recordó que las EPS mantienen la responsabilidad permanente de garantizar la atención oportuna y la continuidad de los tratamientos, bajo la vigilancia de las autoridades. Entre enero y julio se recibieron un promedio de 5.755 reclamos diarios ante la Superintendencia.
“Esto no es un cheque en blanco para las EPS. No vamos a pagar dos veces una misma atención ni a reconocer nuevamente servicios que ya hayan sido pagados”, agregó el presidente De La Espriella.
La primera fase de esta iniciativa va a tener cobertura en todos los departamentos del país y el principal objetivo es atender a más de 700.000 usuarios con medicamentos pendientes y hacer el seguimiento a más de 300.000 pacientes con procedimientos aplazados.