La plenaria del Senado aprobó la proposición con la cual el Congreso avaló que el presidente electo, Abelardo de la Espriella, se posesione en Cali y no en Bogotá, el próximo viernes 7 de agosto.
Ante la aprobación (58 congresistas votaron por el sí y 30 por el no), De la Espriella se pronunció a través de su cuenta oficial en la red social X; el mandatario electo expresó su agradecimiento a ambas corporaciones por respaldar la realización del acto protocolario en la capital del Valle del Cauca.
“Valoro y agradezco profundamente que el Senado y la Cámara de Representantes de Colombia hayan aprobado el traslado del Congreso de la República a la ciudad de Cali para mi posesión presidencial”, dijo De la Espriella.
Seguido, el dirigente declaró que el inicio de su administración representará una nueva etapa para Colombia, resaltando su respaldo a la Fuerza Pública.
“Este 7 de agosto iniciaremos una nueva etapa en la historia de Colombia. Daremos el primer paso hacia una Patria Milagro verdaderamente descentralizada, con el corazón en las regiones, absoluto respeto por las instituciones y un compromiso inquebrantable de honrar siempre a nuestros soldados y policías, que con valentía defienden la libertad, la democracia y la soberanía de la Nación”, reiteró el sucesor de Gustavo Petro.
En su pronunciamiento, sostuvo que la realización de la ceremonia en Cali busca enviar un mensaje sobre la importancia de las regiones en el desarrollo nacional.
“Desde Cali, enviaremos un mensaje claro al país: el Estado volverá a estar presente en cada rincón de Colombia y las regiones ocuparán el lugar que siempre debieron tener en la construcción del futuro nacional”, concluyó en su mensaje.
Esta aprobación generó reacciones divididas, ya que el Pacto Histórico consideró que volver a tramitar esta petición correspondía a un acto de improvisación y cuestionó los altos costos económicos que significan llevar la ceremonia de investidura a esa ciudad y no hacerla, como es la tradición republicana, en el Capitolio Nacional.
Al respecto, la senadora Isabel Zuleta manifestó que este trámite responde a la improvisación y el irrespeto con el que el gobierno entrante está tratando al Congreso de la República, porque la solicitud de cambio de sede nunca fue pedida directamente por el equipo de de la Espriella, sino por congresistas aliados.
En el mismo sentido se pronunció el senador petrista Miguel de la Hoz, quien consideró que “están quedando en ridículo ante el país por la improvisación”.
El senador Ariel Ávila, de la Alianza Verde, sostuvo que, además de la improvisación, desde el gobierno electo ya se está “amedrentando” a la oposición e insistió en que llevar a Cali la posesión es un gasto cuyos costos no han sido calculados en su totalidad.
*Con información de Colprensa.