Ayer en Cali brotaron muchas censuras al gobierno de Gustavo Petro por el raponazo arbitrario, y costoso martillazo, a Colsanitas y a sus seis millones de afiliados. La soberbia no es buena compañía cuando se gobierna, por eso, el cuerpo médico nacional está indignado, y como aquí se puede marchar, se viene una combativa ‘Marcha Blanca’ en 22 capitales, una seria protesta nacional.
Frase repetida entre miles de mujeres afiliadas: “Petro y sus asesores ultraradicales de izquierda, le tienen tirria y antipatía a Colsanitas”. Parece que la tirria es a todo el sistema capitalista, a los empresarios que ganan dinero, a los hacendados productivos, y la vaina es que si vamos hacia el soñado socialismo, nos iría peor, porque esa vía socialista ha fracasado en 25 países.
Colsanitas, víctima de un raponazo, eso he escuchado a sabios abogados. El estudioso exministro de salud Jaime Arias Ramírez, le comentó a María Isabel Rueda en un reportaje para El Tiempo: “Se viene una catástrofe humanitaria. 30 años de una construcción colectiva, de médicos, pacientes y empresas. La están destruyendo”. Y remató diciendo: “Petro es un absoluto desconocedor de lo que es el sistema de salud”. Lo siento por Petro, tiene líos jurídicos y nunca estudió derecho constitucional, líos en asuntos financieros y tiene cero experiencia en empresa privada.
Me fue mal ayer desayunando con tres amigas periodistas en Bogotá, por decirles: “Acepten que Petro es un diplomático si lo comparamos con el rudo Nicolás Maduro, y con el presidente Noboa del Ecuador, que metió tropas a la embajada mexicana en Quito”. ¿Por qué semejante atropello? Por querer apresar al pillo de la Odebrecht en el Ecuador, Carlos Glass, allí refugiado. Así le duela, el presidente Noboa le dará salvoconducto hacia México a ese tiburón de la Odebrecht.
Y Petro pasó seis horas en Caracas visitando a su compadre Maduro, el ‘gran demócrata’ y líder socialista. La pasó rico allí porque entre compadres presidentes, sabe bien el ron veneco.
Ayer se cumplió otro aniversario del asesinato de Gaitán y sigo sin creer que ese crimen fue obra del locato Roa Sierra. Veo la mano de la CIA porque era poderosa, entonces, y enemiga de la línea gaitanista.
No se pierdan el fútbol europeo hoy, salen ganando. Y colorín colorado.