Un muro es útil para variedad de cosas, pero el problema es grave si es un ‘muro mental’.

O sea, creencias que te impulsan a crear dolorosas separaciones y llegar a excluir y/o juzgar.

Ojalá no creas que tu religión es la verdadera y las de los otros son falsas y peligrosas.

Del mismo modo no crees muros para excluir a los que viven y piensan diferente; no, respeta con amor.

Nelson Mandela fue sabio al decir: “Donde estés, sé un unificador, no un divisor”.

En 1989 se derribó en Berlín el odioso muro que separaba a Alemania occidental de la Oriental.

Pero el humano sigue construyendo muros en lugar de abrir el corazón a la hermandad.

Jesús trató con amor a judíos, romanos, cananeos, samaritanos y otros más.

@gonzalogallog