Un relato de Steve Jobs: “Un día estaba en el parqueadero con la llave en el coche y me dije a mí mismo: «Si esta fuera mi última noche en la Tierra, ¿la pasaría en una reunión de negocios o con esta mujer?».”
Me encontré con la persona que quería allí, le pregunté si quería cenar conmigo y me dijo que sí. Luego fuimos a un restaurante y hemos estado juntos desde entonces.
Steve y Laurene se conocieron cuando ella hacía un máster en administración en la Universidad de Stanford.
La anécdota de su encuentro es valiosa por la pregunta que formuló Steve Jobs ese día.
Es la misma reflexión que se han hecho los sabios para vivir cada día como si fuera el último.
Piensa:
¿Si hoy fuera mi último día, qué haría?
Haz lo bueno que pienses, ya mismo, y no te arrepentirás.