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La aceptación es reconocer que no viniste a cambiar a los otros y que todo es perfecto en su aparente imperfección.
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13 de ago de 2026, 02:09 a. m.
Actualizado el 13 de ago de 2026, 02:09 a. m.
Así es: cuando te aceptas, aceptas a los demás como son y aceptas la realidad, eliges fluir en paz.
Cuando te resistes y peleas, eliges sufrir.
La aceptación no es resignación ni estar de acuerdo con lo que se da; es asumir la realidad sin batallas estériles, sin quejas, juicios o críticas que te roban la paz y te impiden ser feliz.
Mira videos de superación y aprende de tantos lisiados que muestran que aún lo más duro se puede aceptar.
Toma conciencia examinando tu actuar sin caer en la trampa del autoengaño.
Pregúntate:
- ¿Me amo y me acepto?
- ¿De verdad amo y acepto a los demás?
- ¿Acepto los hechos o me lleno de rabia y de juicios ante la realidad que no me gusta ni apruebo?
Pon las palabras:
- “Me amo, acepto, comprendo y no me engancho.”
- En un lugar visible por buen tiempo. Al verlas, practica. Es un ejercicio para mejorar.
Repite hasta que lo apliques:
- “Si hago resistencia, sufro; si acepto, fluyo sereno.”
La aceptación es reconocer que no viniste a cambiar a los otros y que todo es perfecto en su aparente imperfección.
Al ego orgulloso le encanta pensar que todo debe marchar como él lo desea y que tiene la razón.
Sigue, pues, a tu ego amoroso y silencia a tu ego soberbio y caprichoso.

Conferencista y escritor. Autor de 25 libros, dos de ellos para Mexico. 25 años trabajando medios como prensa, radio y tv. Lleva más de 25 años escribiendo para El País.







