Al leer la Biblia, tienes que hacerlo con inteligencia para saber qué tomas y qué dejas.
En ella, escrita por humanos, hay luces y sombras, amor y violencia, hermandad y machismo.
Lee Deuteronomio 5, 9: “Soy un dios celoso que castigo la maldad de los padres en los hijos”.
¿Cómo Dios puede ser celoso y castigar así? Pues ese es el diosecito de los que escribieron tal despropósito.
Según los líderes religiosos es “palabra de Dios”. Si lo piensas bien, es palabra humana.
Necesitas discernimiento para tomar lo que te sirve y dejar de lado lo que te limita.
Sé que por decir esto soy un hereje o diablo para algunos, los respeto, pero no comparto esa fe.
Respeto a San pablo, pero no acepto que la mujer deba someterse en todo a su marido: Efesios 5,24.
@gonzalogallog