Marco Polo estuvo en China unos 20 años a partir de 1271 y encontró muchas cosas que lo asombraron.

Una de ellas fue el papel moneda que usaban los chinos y que era desconocido en Europa.

También descubrió que los astrólogos tenían un influjo grande en la vida y en la misma muerte.

Eran ellos quienes decían cómo y cuándo debía sacarse un cadáver de la casa antes del entierro.

Decían que era mala suerte sacarlo por la puerta, y se rompía una pared para poder hacerlo.

Recuerdo estos datos sólo para pensar en China como una cultura milenaria tan exótica y tan distinta.

Su sabiduría se apoya más en lo interior que en lo exterior, y más en lo práctico que en lo teórico.

El encuentro con ese vasto país nos plantea el reto de derribar muros, ser universales y crecer en tolerancia.

@gonzalogallog