Las muchas formas de amordazar a una Nación las viene aplicando el régimen totalitario militar de Nicolás Maduro. Su proceder y la manipulación de los procesos electorales anteriores hasta la más reciente, lo deslegitima para permanecer y lo ubica en la lista de los tristemente célebres dictadores.
Algunos elegidos caen en delirios mesiánicos y profunda afección a las mieles de la riqueza y el poder, aferrándose a él a toda costa. Hugo Chávez dijo que estaría hasta el 2031, convencido de tener la vida comprada. Más de seis décadas siguieron en el poder los comandantes Fidel y Raúl Castro en Cuba, 17 años Augusto Pinochet en Chile, 7 años la dictadura militar con Rafael Videla en Argentina, 17 años lleva Daniel Ortega en Nicaragua y 11 Maduro en el Palacio de Miraflores. Ha sido lesivo su influjo en los países de la región, afectando vidas y derechos fundamentales.
Al mejor estilo mafioso y de ‘padrinos’, el fuerte aparato represivo de Maduro con los temibles colectivos, la guardia y policía nacional, incluso rusos y cubanos que entran a ayudarles, invade viviendas, golpea, dispara, secuestra y sabrá dios de las torturas a los encarcelados. Marcan casas con una equis- como lo hicieron en casas de colombianos que les demolerían cuando los expulsaron -controla los organismos electoral, judicial y fiscal, legisla por decretos, asedia y penaliza a líderes de la oposición y participantes en marchas pacíficas, se los llevan y sus familiares quedan en ascuas sin saber a dónde.
La dictadura coartó la libertad, el derecho a la comunicación y a la información, suspendió la red X que sirve para solicitar ayudas o medicamentos. Busca reglamentar y eliminar las redes y las aplicaciones de WhatsApp y Tik Tok por ser “instrumento del fascismo”. Estas son herramientas de los ciudadanos para conectarse con el resto del mundo y divulgar imágenes de palizas y detenciones captadas desde sus celulares. Por eso le incomoda y las bloquea afectando la seguridad de sus connacionales.
Si, como se sospechaba, el terrorismo de Estado y las artimañas del régimen de Maduro en torno a las elecciones, han salido a la luz gracias a videos, testimonios, informes de la HRW sobre represión y crisis humanitarias y de expertos de la ONU y el Centro Carter acerca del proceso electoral, no debería nadie hacerse el de la vista gorda ante semejantes delitos. El señor Maduro, tras ladrón baladrón, es desafiante y desea seguir atornillado al poder, sin embargo, se espera que una fuerte y creciente presión a nivel mundial mine su engranaje y abra paso al Presidente electo, Edmundo González.
La valerosa Corina Machado convocó a sus compatriotas a una protesta el próximo sábado 17 de agosto “en cualquier parte del mundo para alzar la voz por la verdad”. Es un paso más en la lucha por la libertad y para que sepan los opresores, que no va más el fraude y sus métodos violentos. Acompañemos a los venezolanos para ser solidarios y sumar fuerzas porque su situación nos afecta al extremo.
Para el filósofo y periodista francés Albert Camus, defensor de valores como la libertad y la justicia, “cada vez que un hombre en el mundo es encadenado, nosotros estamos encadenados a él. La libertad debe ser para todos o para nadie”. La esperanza está en que desde cada lugar se condene sin ambages la farsa y la violencia, así como el silencio cómplice que tanto le sirve a los dictadores.