El novelista francés Patrick Modiano ganó el Nobel de Literatura de este año. Una sorpresa para el mundo en general que se inclinaba hacia otras opciones como el japonés Haruki Murakami o el norteamericano Philip Roth gran favorito del público que estima que se merece el galardón desde hace muchos años y que por alguna misteriosa razón no se lo han adjudicado. Sin embargo en Francia la distinción a Modiano no pudo sorprender: allá es un escritor muy respetado y conocido y ya coronado por el prestigioso Goncourt en 1978 y otros premios de similar importancia. Es más, en Francia Modiano es considerado el digno heredero de Marcel Proust por su elegancia en el estilo y su tendencia a mezclar biografía con ficción y del novelista belga George Simenon por su afán de detectar secretos y misterios en forma detectivesca. Pero Modiano fue el mismo sorprendido con su distinción al Nobel y es por su indiscutible humildad y timidez y también gusto a la intimidad que lo hace evitar la escena pública. Al recibir la noticia dijo no entender por qué lo premian ahora si ha estado escribiendo siempre el mismo libro.Este mismo libro consiste en la frenética búsqueda de su identidad. Una obsesión que nació con él en 1945, justo al fin de la Segunda Guerra Mundial de un padre judío sefardita de Salónica, Grecia (y raíces italianas) y una madre belga, actriz que llegó a Francia durante la Ocupación con la ilusión de trabajar con artistas alemanes. Una pareja totalmente dispareja y que según él se juntó en forma absurda y destructiva para traer al mundo hijos condenados a sufrir. Por el hecho de haber nacido justamente en el año del fin de la guerra Modiano se califica como el “fruto del lodo” de la ocupación nazi a Francia y de sus trágicas secuelas. En efecto el padre de Modiano sobrevivió a la guerra gracias a su colaboración con los nazis en el sórdido marcado negro. Después de la guerra, el padre y luego la madre lo abandonaron junto con su hermano Rudy en manos de extraños benefactores y desaparecieron de la escena. Rudy murió de leucemia a los 10 años de edad 1957 y fue enterrado en el cementerio judío de París de Pere-Lachaise. Su muerte traumatizó a Patrick que le ha dedicado la mayoría de sus libros. La obsesión del pasado y la necesidad urgente de comprender la época oscura y compleja de la ocupación nazi en Francia que generó conductas extrañas y deshonorables como la de su padre marcaron la obra literaria de Patrick Modiano. Y es así como a lo largo de sus 29 libros él se pregunta e investiga casos y modelos de vida de personajes confundidos sobre su identidad y tratando de encontrarla, sin jamás lograrlo. Y lo hace de manera magistral. Los libros de Modiano son generalmente cortos y fáciles de leer. Lo difícil es encontrarlos traducidos aunque al parecer fueron más traducidos al español que al inglés -y ahora con el Nobel los traductores están trabajando duro para recuperar el tiempo perdido. He leído varios de sus libros con el mismo fervor, muy bien escritos y con un estilo minimalista de frases cortas y elegantes y siempre indagando sobre el mismo e inagotable tema de la identidad. Recomendaría dos en forma especial. En primer lugar ‘Dora Bruder’ (1998) muy conmovedor e inspirado de un clasificado que Modiano descubrió en un diario francés del año 1941 y puesto por una familia de judíos que busca a su hija deportada. El otro es ‘Rue des boutiques obscures’ (1978) que ganó el Goncourt y relata la historia de Guy, un amnésico que quiere reencontrar su pasado, su identidad y su historia; a diferencia de la mayor parte de la obra de Modiamo este libro sucede en Roma.