No hay una sola definición de amor, fe, felicidad o espiritualidad, y cada una es respetable en su diferencia.
Espiritu-alidad en su etimología nos conecta con el espíritu que es energía amorosa y sutil en Dios y en nosotros.
Eres espiritual cuando eres amoroso y consciente, ojalá en sintonía con ese ser supremo que llamamos Dios.
Pero también hay ateos que, por vivir en amor y consciencia, son más espirituales que tantos creyentes solo de nombre.
¿Nutres a diario tu espíritu con meditación, relax, oración, buenas lecturas, rituales, música inspirada y buenas acciones?
En general el humano dedica solo migajas de su tiempo a cuidar el alma y mantenerla serena, iluminada y vigorosa.
Muchos no hacen nada por ella en el día y la mayoría a lo sumo saca unos minuticos para repetir rezos.
Ámate y ama a Dios y a los demás. Cuida tu espíritu que un día retornará al cielo o La Luz, pero ¿en qué estado?
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