Llega a Colombia un nuevo gobierno, ¿acaso un camino incierto? Las primeras imágenes muestran al Presidente con sus ministros y ministras arrodillados rezando, ¿a Dios, a Jesucristo y a la Virgen María?

El domingo pasado el Santo Padre se refirió a la multiplicación de los panes, a la caridad, a la economía matriarcal del dar, a practicarla en nuestra vida cotidiana, a llenar de pan la mano extendida, a darle cobijo al que lo necesita. ¿Será que este gobierno creyente establece el salario mínimo vital para todos los colombianos, casas gratuitas para los que no la tienen y una reforma agraria generosa? También advocó por la paz, por cumplir el quinto mandamiento “No Matarás” ¿Significa acaso una paz sin muertos, sin bombardeos, sin desolación?

Como el papa León XIV lo ha dicho en el Ángelus de los domingos no es suficiente rezar y pedir milagros, también hay que desechar la avaricia. Rezar es a doble vía, Dios me da, pero yo también doy. Cambiar nuestro estilo de vida y aquellos que también tienen poder, gobernar con los parámetros de la fe, no como el sicario que lleva el escapulario colgado al cuello, diciendo “Jesucristo ayúdame para que mi balazo sea certero”.

Sobre otro tema, preocupa el ruido de la misoginia entre los seguidores del presidente electo. No leo nunca ‘La Patria’ pero me llegó reenviada una columna de opinión de un desconocido personaje, que dice llamarse Jorge Enrique Pava Quiceno. Qué horror de agravios contra las mujeres, no solo las ministras del expresidente Petro, sino que demuestra un odio visceral contra todo lo femenino, tratándonos no solo de una manera despectiva sino como si nuestros cuerpos fueran mercancías para el mejor postor. Parecía que el hecho de seguir al ‘tigre’ le daba licencia de corso para atacarnos y pedir los aplausos del presidente.

No hay en Colombia un Ministerio de la Igualdad Mujer y Género, al ser decretado inexequible por la Corte, dejando lo social en un limbo jurídico que tendrá que subsanarse por el nuevo gobierno. Que tal un Ministerio de Nuevas Masculinidades, donde se impartan parámetros de comportamiento para todas las profesiones incluyendo el periodismo como requisito indispensable para graduarse y que tenga capacidad de sanción como existe para los infractores de la ley de tránsito, el primero sería Pava Quiceno y así nos evitaríamos largas tutelas y rectificaciones, quizá también sería preventivo para los feminicidios que no hemos logrado disminuir en Colombia.

Ya con el gabinete listo, vemos con satisfacción que el presidente si cumplió la ley de cuotas, y así no todas las ministras sean feministas, ni sean parte del movimiento social de mujeres, una masa crítica femenina asegura que la forma de pensar de ellas va a establecer la ética del cuidado como la regla y no la excepción y que la vida prime sobre la muerte pues así no todas sean madres tienen la sensibilidad para querer preservar la vida y sientan compasión por aquellas que lloran a sus hijos.

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