La Comisión Europea impuso este jueves 2 de julio multas por un total de 890 millones de euros a Google al concluir que la compañía incumplió la Ley de Mercados Digitales, DMA, normativa diseñada para garantizar una competencia más equitativa entre las grandes plataformas tecnológicas en la Unión Europea.

Las sanciones responden a dos prácticas distintas. La primera, por 460 millones de euros, se debe a que Google favoreció sus propios servicios como Google Shopping, la búsqueda de hoteles, transporte y resultados deportivos en los resultados de su motor de búsqueda, otorgándoles una mayor visibilidad frente a las plataformas de la competencia.

Según Bruselas, la empresa posicionó estos servicios en lugares privilegiados dentro de la página de resultados y utilizó elementos visuales y filtros que les otorgaban una ventaja competitiva.

La segunda multa, de 430 millones de euros, está relacionada con las restricciones impuestas a los desarrolladores de aplicaciones que distribuyen sus productos a través de Google Play. La Comisión concluyó que la tecnológica limitó la posibilidad de que estos informaran gratuitamente a los usuarios sobre ofertas o formas de pago más económicas disponibles fuera de la tienda oficial de aplicaciones.

La Comisión Europea impuso dos sanciones a Google.

Aunque la DMA permite que Google cobre una comisión por los nuevos clientes obtenidos mediante Google Play, el Ejecutivo europeo considera que las condiciones aplicadas por la empresa son excesivas.

Además de las sanciones económicas, la Comisión Europea ordenó a Google modificar estas prácticas en un plazo máximo de 60 días. Entre las medidas exigidas están garantizar un trato justo y no discriminatorio a los servicios rivales en el buscador y permitir que los desarrolladores informen libremente a los usuarios sobre alternativas de compra más económicas.

En caso de incumplimiento, la compañía podría enfrentarse a multas periódicas de hasta el 5 % de su facturación anual global.

Las nuevas sanciones son significativamente inferiores a las impuestas en años anteriores bajo las normas tradicionales de competencia, como la multa de 4.343 millones de euros por el caso Android en 2018, posteriormente reducida a 4.125 millones por la justicia europea y la de 2.424 millones de euros en 2017 por favorecer a Google Shopping.

Las vicepresidentas de la Comisión Europea, Teresa Ribera, responsable de Competencia, y Henna Virkkunen, encargada de la regulación digital, explicaron que el menor monto obedece a que este caso se resolvió bajo la Ley de Mercados Digitales, vigente desde 2022, y que el periodo de la infracción abarcó entre marzo de 2024 y diciembre de 2025, además de que Google ya comenzó a implementar algunos cambios.

De otro lado, frente a la posibilidad de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, adopte represalias contra la Unión Europea por las sanciones a una empresa estadounidense, Teresa Ribera aseguró que el bloque comunitario está obligado a hacer cumplir su legislación.

“No creo que a ninguno de nosotros, en la Comisión, se nos pudiera respetar si decidiésemos qué hacer porque alguien intente decirnos lo que tenemos que hacer o no hacer”, afirmó la funcionaria.

Directivos de Google rechazaron las sanciones impuestas por la UE. | Foto: AFP or licensors

La reacción de Google

Google cuestionó la decisión de Bruselas y aseguró que la aplicación de la Ley de Mercados Digitales está afectando el funcionamiento de varios de sus servicios.

En un comunicado, Kent Walker, presidente de Asuntos Globales de Google y Alphabet, sostuvo que el cumplimiento de la normativa ha obligado a la empresa a eliminar funciones que los usuarios europeos valoran, como la información en tiempo real sobre precios y disponibilidad de hoteles, vuelos y restaurantes, además de modificar herramientas de seguridad en Google Play.

El directivo aseguró que las medidas impuestas “no representan una competencia leal” y advirtió que terminan perjudicando tanto a las empresas como a los consumidores europeos.