El espacio aéreo de Venezuela amaneció este fin de semana con una actividad mínima, luego de que la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) emitiera un aviso en el que recomendó a las aerolíneas “extremar precauciones” al sobrevolar la región.
La medida, que permanecerá vigente hasta febrero de 2026, generó un efecto inmediato en las operaciones comerciales en Sudamérica y el Caribe.
En mapas de seguimiento en tiempo real, como los divulgados por plataformas especializadas, se observa un contraste evidente, mientras los cielos de países vecinos muestran tráfico constante, el área correspondiente a Venezuela aparece prácticamente despejada.
La advertencia de la FAA no constituye una prohibición, pero sí eleva los requisitos operativos para las compañías que mantengan vuelos hacia ese territorio.
El comunicado señala que existen “amenazas potenciales” que podrían representar riesgos para aeronaves en todas las altitudes, tanto durante los sobrevuelos como en fases de llegada o salida. Por ese motivo, cualquier compañía que mantenga operaciones debe entregar información detallada con 72 horas de anticipación.
Tras el anuncio, aerolíneas como Iberia, Avianca, Latam, GOL, TAP y Caribbean notificaron la suspensión temporal de sus conexiones. Estas compañías explicaron que la decisión se basa en criterios de seguridad operacional mientras se evalúan los alcances de la alerta internacional.
Otras empresas, como Wingo, reportaron que mantienen sus vuelos con normalidad. En Venezuela, las aerolíneas Avior, Laser y Estelar también indicaron que continúan operando en rutas nacionales e internacionales, cumpliendo los lineamientos aeronáuticos vigentes.
La reducción en el flujo aéreo coincide con un contexto regional de tensiones políticas y militares. Estados Unidos ha aumentado su presencia en el Caribe y en zonas estratégicas del Pacífico latinoamericano mediante el despliegue de buques y aeronaves.
El gobierno venezolano, por su parte, sostiene que estos movimientos forman parte de presiones internacionales que, según sus autoridades, buscan afectar su estabilidad interna.
Ante el impacto en la operación aérea regional, la Aeronáutica Civil de Colombia activó un protocolo de verificación con carácter urgente. La entidad solicitó a todos los operadores que utilicen rutas cercanas o con destino a Venezuela un análisis detallado sobre las implicaciones del aviso estadounidense.
El requerimiento incluye una descripción de las medidas implementadas, definiciones de rutas alternativas y confirmación del cumplimiento del periodo de preaviso exigido por la FAA. Asimismo, instruyó a que cualquier incidente o riesgo identificado sea reportado de inmediato a través de los canales oficiales.
Las autoridades colombianas recalcaron que esta coordinación internacional es necesaria para mantener la seguridad operacional, evitar afectaciones a los usuarios y garantizar que las aerolíneas que decidan continuar operaciones lo hagan bajo parámetros de control estricto.