Al inicio del segundo día de los comicios parlamentarios, las autoridades de Rusia dieron a conocer sobre una serie de ataques cibernéticos contra los sistemas de votación y líneas de comunicación en todo el país.
El hecho se presentó el sábado 19 de septiembre, en un acto calificado como un intento para boicotear las elecciones.
“Durante toda la noche el sistema de Moscú ha sido objeto de un ataque muy potente. El ataque es prácticamente continuo y es muy amplio e intensivo”, dijo Ella Pamfilova, presidenta de la Comisión Electoral Central (CEC, por sus siglas en inglés).
El colectivo de jáqueres CikLeak se atribuyó el ataque a los servidores para denunciar que el sistema de votación electrónica de la CEC facilita el robo de votos. Además, aconsejó a los ciudadanos votar el último día para poner trabas a la manipulación de los resultados.
Sin mostrar pruebas, el presidente Vladímir Putin acusó a Ucrania de intentar boicotear las elecciones. En paralelo, las autoridades frenaron un ataque cibernético a las redes de comunicación en el Lejano Oriente ruso. El Ministerio Digital anunció en Telegram el restablecimiento completo del servicio en las regiones de Sajalín, Magadán, Kamchatka y Chukotka.
De acuerdo con el reporte oficial de las autoridades rusas, los ataques con drones en Moscú y su periferia provocaron afectaciones materiales y víctimas civiles. Entre las acciones de emergencia, se ordenó el desalojo de 400 residentes de una torre de 21 pisos en el distrito de Ramenki debido a los impactos en el área.
El incidente más grave ocurrió en Sofiino, donde el choque de un aparato contra un bloque de viviendas cobró la vida de una mujer de 44 años y causó heridas a otras cinco personas, incluidos dos menores.
Las incursiones de drones en la región de Moscú dejaron como saldo significativos daños estructurales y civiles afectados, según reportes de las autoridades.
Comicios legislativos
La jornada electoral, desarrollada hasta este domingo, transcurre casi sin participación de la oposición. Ante este panorama, se da por descontado que el partido oficialista Rusia Unida mantendrá su hegemonía y asegurará para Vladímir Putin un control total de la Duma Estatal, la cámara baja del Parlamento.
Cabe anotar que para incentivar la participación de los 111 millones de electores convocados, las autoridades de Rusia prolongaron las votaciones parlamentarias a lo largo del fin de semana e implementaron el sufragio digital.
Según la CEC, la afluencia a las urnas alcanzó un 32,5 % para las dos de la tarde del sábado, una cifra que prácticamente duplica el registro de los comicios anteriores a esa misma hora.
La decisión de casi el 70% de los electores de votar por internet el viernes encendió las alarmas entre la oposición y los observadores independientes.
El propio Putin dio el primer paso al sufragar de forma virtual, un ejemplo que rápidamente replicaron altos cargos del gobierno como el primer ministro Mijaíl Mishustin, el canciller Serguéi Lavrov y el alcalde moscovita Serguéi Sobianin.
Estos comicios parlamentarios, los primeros celebrados en Rusia desde el inicio de la invasión a Ucrania en febrero de 2022, se extienden también a los territorios ucranianos anexionados ilegalmente por Moscú. A la península de Crimea —bajo ocupación ilegal desde 2014— se suman ahora, por primera vez en unas legislativas, los residentes de las zonas ocupadas de Donetsk, Lugansk, Zaporiyia y Jersón, áreas que el Kremlin denomina ‘nuevas regiones’ y donde calcula un padrón de unos 3,5 millones de electores.