Los 40 grados centígrados que marcó la temperatura ayer en el Reino Unido, la más alta de esta ola de calor y de muchos años, tienen agobiados a los ingleses y en máxima alerta a las autoridades de ese país.

Calles desoladas en las principales ciudades, playas a las que no les cabe una aguja, y mucha gente optando por el encierro en sus casas, han sido el común denominador en un país que precisamente se caracteriza por tener vida y movimiento constante las 24 horas del día.

Ayer, los londinenses no sabían qué hacer para sobrellevar lo que la sensación térmica les presentaba en esta época del año.

“El sol ha estado muy abrasador y el calor, insoportable; estamos tratando de sobrevivir a este infierno, por eso opté por trabajar en casa, no he salido ni al parque, que es un lugar muy frecuentado. Los colegios están cerrados y la recomendación de las autoridades es que si no es una salida necesaria, lo mejor es quedarse en casa”, dice Miguel Ángel Piedrahíta, un caleño que vive desde hace 26 años en Londres.


Asegura que “para esta época deberíamos estar en 27 grados, pero la temperatura marca 38°. Lo grave es que muchas casas no tienen aire acondicionado; primero, porque no son necesarios, y segundo, porque los costos de energía son demasiado altos”.

En Inglaterra, la gente ha estado pendiente de las recomendaciones de las autoridades para evitar situaciones que atenten contra la salud.

“Esta semana hubo una alerta roja por los peligros que puede generar esta inusual ola de calor; puede provocar desde un infarto, hasta una fuerte deshidratación. Se ha venido aconsejando llenar vasijas con hielo porque eso refresca las casas, tomar mucho líquido, no hacer ejercicios y bajar las persianas para evitar que entre el sol”, dice el periodista colombiano Juan Carlos Rincón, quien trabaja en ese país desde hace varios años.

Agrega: “cuando estoy en la sala de mi casa, la temperatura marca 24 grados; pero si voy a la cocina, que da al patio, puede subir a 37°. Si me toca salir, lo hago con una pañoleta húmeda que me sirve para ponérmela en la cabeza y aliviar un poco la situación”.

Rincón confirmó que ayer en la tarde hubo récord de temperatura, 40.3 grados centígrados en Coningsby, una localidad que hace parte del condado de Lincolnshir.

“Y en el aeropuerto de Heathrow fue de 40.1 grados; también, hubo incendios en Londres, Milton Keynes y Norfolk”, señaló.

Para Marcela González, otra colombiana que reside en el Reino Unido y que trabaja en el mundo financiero, “Ni Londres, ni el resto del país están preparados para temperaturas extremas. El calor de hoy (ayer) fue completamente sofocador, a las 10 de la mañana ya teníamos temperaturas por encima de los 35 grados, y durante toda la tarde alcanzamos los 40°”.

Dijo González que “durante el día observé mucha gente en los centros comerciales para aprovechar los aires acondicionados de los almacenes”.

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Si el Reino Unido arde....

Pero no solo en Inglaterra están contra las cuerdas por las altísimas temperaturas que se viven por estos días.

España, Francia e Italia también sufren con los más de 38 grados que se registran a diario.

“Esta época es de mucho sofoco y mucho agobio; en zonas donde hay playa, como Barcelona, Valencia o Asturias, la gente va en busca del agua para sobrellevar la situación. También hay que utilizar las persianas para evitar la entrada del sol. En las noches la gente acostumbra a salir a las terrazas para tomar algo frío”, dice Jimena Bonilla, sicóloga colomboespañola, quien reside cerca de Madrid.

Agrega que “la temperatura en España puede llegar a 45 grados; por eso es necesario utilizar piscinas, ventiladores o aires acondicionados. En supermercados y tiendas ha habido mucha demanda por estos artículos”.

El País habló con la española Ana Sánchez Hernández, quien está con su familia en Andalucía, zona de playas, ‘huyéndole’ a las altas temperaturas.

“Estamos viviendo una ola de calor extrema, nunca antes habíamos pasado por esto. La gente humilde permanece en sus casas con las persianas abajo y con los ventiladores dosificándolos, dado que la inflación y el precio de la electricidad están por las nubes como consecuencia de la guerra en Ucrania”, dice sánchez.

Agrega que “en las noches sacamos las sillas al andén, además de bebidas, y compartimos con lo vecinos hasta las 2:00 de la mañana. Así pasamos esta ola de calor, pero a quienes más afecta es a los niños y a los mayores”.

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Francia también ‘brilla’

Otro de los países que sufre por las altas temperaturas es Francia.
En Nantes hubo récord de calor, con 42°, además de los 42,6° que marcó la aguja en la localidad de Biscarosse, al suroeste del país.

“Acá el sol es muy fuerte y el aire demasiado caliente; por eso la gente prefiere quedarse en casa o ir a los parques o a las piscinas públicas. En las estaciones del Metro están regalando agua para que la gente se hidrate, y las autoridades aconsejan ducharse varias veces”, dice Valeria Martínez, periodista colombiana radicada en ese país.

El desespero por la situación es tan grande, que muchos buscan soluciones inesperadas. “Hay gente que se tira a las fuentes de agua que están cerca de la torre Eiffel o en otros puntos para hacerle frente al calor; pero en medio de todo es increíble ver a los turistas desafiando la situación y caminando todo el día bajo un sol inclemente”, asegura Valeria.

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A tomar medidas

En medio de la situación, la ONU llamó a una “toma de consciencia” de los dirigentes por una situación que se volverá cada vez más frecuente por el cambio climático.

“Estas olas de calor se vuelven cada vez más frecuentes debido al cambio climático, y se multiplicarán en las próximas décadas”, declaró el secretario general de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), Petteri Taalas.

“Espero que este tipo de eventos conlleve una toma de consciencia de muchos gobiernos y tenga un impacto en el voto en los países democráticos”, agregó el secretario general, refiriéndose a la actual ola de calor.

Por ahora, Europa busca una salida fresca al calor que la derrite día a día.