“He decidido proponer al Senado de la República al maestro Roberto Velasco Álvarez como canciller”, señaló la mandataria mexicana en un mensaje publicado a través de sus redes sociales, en el que explicó que Juan Ramón de la Fuente dejará su cargo “por motivos de salud”.

El ministro de Exteriores saliente, según Sheinbaum, “requiere de una rehabilitación muy delicada” por cuenta de unos problemas de espalda que lo han obligado a someterse a dos cirugías.

Roberto Velasco, nuevo ministro de relaciones exteriores, de México. | Foto: El País

No obstante, dijo que De la Fuente “seguirá ayudando” al Ejecutivo mexicano una vez haya terminado su proceso de recuperación.

Por su parte, De la Fuente ha agradecido la oportunidad de haber podido estar al frente de la cartera de Exteriores, durante un tiempo en el cual, ha destacado, ha sido posible afrontar los retos presentados “con base en los principios constitucionales de política exterior” del país en aras de “defender a México”, así como de “asistir y apoyar” a sus connacionales allá donde se encontraran.

Por su parte, agradeciendo la confianza por su nombramiento, Velasco manifestó que asumirá este nuevo compromiso, si el Senado lo ratifica, “con mucho amor al pueblo” y a su país, y con el objetivo de “defender la soberanía de México, de proteger a los mexicanos en todo el mundo, y de seguir cooperando estratégicamente con respeto mutuo y beneficio compartido con América Latina y del Norte”.

Nacido el 14 de septiembre de 1987 en la Ciudad de México, Roberto Velasco forma parte de una generación de funcionarios que crecieron con la conciencia de la política nacional y la de un mundo globalizado, donde las decisiones públicas se entienden mejor desde una perspectiva internacional.

En la Universidad Iberoamericana estudió Derecho, pero fue su experiencia en la Universidad de Chicago la que terminó de moldear su perfil. Ahí cursó una maestría en Políticas Públicas en uno de los entornos académicos más exigentes del mundo,y fue así como adquirió una comprensión profunda del funcionamiento del sistema político estadounidense.

Durante esos años se desempeñó como editor en jefe de la revista Chicago Policy Review y trabajó en la oficina del entonces alcalde Rahm Emanuel, una experiencia que lo expuso a la toma de decisiones en una de las ciudades más influyentes de Estados Unidos.

Su inclinación por la política viene, sin embargo, de mucho antes. En 2008 participó activamente en la dirigencia juvenil de Convergencia, antecedente de Movimiento Ciudadano, con lo que pudo desarrollar habilidades con el verdadero trabajo de campo: negociación, operación y lectura del entorno político.