Tras la captura de Nicolás Maduro y de su esposa, el interés por conocer detalles sobre la vida personal y política del entorno más cercano del mandatario venezolano se ha intensificado.
En ese contexto, la figura de Cilia Flores, conocida oficialmente como la ´Primera combatiente de Venezuela’, vuelve a ocupar un lugar central en el debate público, no solo por su relación con el poder y el Mandatario, sino por una trayectoria política propia que se extiende a más de dos décadas.
Cilia Flores, o ‘Cilita’, como la llama Maduro, nació en 1956 en Tinaquillo, estado Cojedes, en el centro del país. Desde joven dejó su lugar de origen y se trasladó a Caracas, donde creció en barrios populares del oeste de la capital.
Abogada de profesión, con especialización en derecho laboral y penal, comenzó a vincularse activamente al movimiento chavista en los años noventa, cuando prestó asistencia jurídica a Hugo Chávez y a otros militares implicados en el fallido intento de golpe de Estado de 1992 contra el entonces presidente Carlos Andrés Pérez.
Fue en esos primeros años del chavismo cuando conoció a Nicolás Maduro. Ambos coincidieron en actividades políticas y de calle relacionadas con la campaña por la liberación de Chávez, quien permanecía en prisión. Mientras Flores ofrecía apoyo legal, Maduro hacía parte del equipo de seguridad del entonces teniente coronel.
Esa cercanía derivó en una relación personal y política que se consolidó con el paso del tiempo. En noviembre de 2023, Flores recordó ese primer encuentro en el podcast de Maduro, al rememorar una asamblea en Catia donde le llamó la atención la intervención del hoy mandatario.
Aunque su vínculo con Maduro fue creciendo, Flores construyó un camino político propio. En el año 2000 fue elegida por primera vez como diputada de la Asamblea Nacional y repitió curul en 2005.
Un año después, en 2006, se convirtió en la primera mujer en presidir el Parlamento venezolano, cargo que asumió tras la salida de Maduro, quien pasó a ocupar el Ministerio de Relaciones Exteriores durante el gobierno de Hugo Chávez.
Su gestión legislativa estuvo marcada por decisiones polémicas. Durante su presidencia en la Asamblea Nacional, prohibió el ingreso de periodistas al hemiciclo y enfrentó señalamientos por la contratación de familiares en el Congreso.
En una entrevista concedida al diario español La Vanguardia, Flores sostuvo que dichas denuncias nunca se formalizaron y las atribuyó a campañas de desprestigio, aunque reconoció que algunos familiares sí fueron contratados, argumentando que contaban con méritos propios.
Entre 2009 y 2011, Flores ocupó el cargo de segunda vicepresidenta del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), entonces liderado por Chávez, quien en 2012 la designó procuradora general de la República.
En ese periodo, acompañó a Maduro, ya vicepresidente, en las visitas a Chávez en Cuba durante los últimos meses de vida del líder bolivariano. En redes sociales llegó a identificarse como “hija de Chávez”, una descripción que más adelante reemplazó por “chavista”.
Pese a su larga relación, Flores y Maduro formalizaron su matrimonio hasta julio de 2013, tras más de veinte años juntos y poco tiempo después de la ajustada victoria presidencial frente a Henrique Capriles.
Con la llegada de Maduro al poder, el tradicional título de primera dama fue descartado. En su lugar, el mandatario la presentó como ´Primera combatiente´, al considerar que el concepto de primera dama pertenecía a una élite ajena a la revolución.
El nombre de Cilia Flores también ha estado rodeado de controversias. En 2015, dos de sus sobrinos fueron detenidos por la DEA en Haití y posteriormente condenados en Estados Unidos por delitos de narcotráfico, aunque fueron liberados en 2022 en un intercambio de prisioneros.
Además, Flores fue sancionada en 2018 por Canadá y por el Departamento del Tesoro de EE. UU., en el marco de señalamientos contra el círculo cercano de Maduro. Aun así, ha mantenido presencia política activa: fue elegida para la Asamblea Constituyente en 2017 y en 2021 regresó a la Asamblea Nacional, cargo que ocupa actualmente.