El presidente electo de Chile, José Antonio Kast, designó este martes a dos exabogados del dictador Augusto Pinochet como sus futuros ministros de Defensa y de Justicia y Derechos Humanos.
El líder del Partido Republicano de extrema derecha, quien asumirá el poder el 11 de marzo, ha declarado públicamente su admiración por Pinochet, cuyo régimen asesinó y desapareció a más de 3.000 opositores entre 1973 y 1990.
En una ceremonia en Santiago, Kast presentó su próximo gabinete en el que figuran Fernando Barros, de 68 años, como jefe de Defensa, y Fernando Rabat, de 53 años, como ministro de Justicia y de Derechos Humanos.
Ambos fueron parte del equipo de abogados del fallecido dictador.
Fernando Barros lideró la defensa de Pinochet mientras estuvo detenido en Londres en 1998 a petición de la justicia española que buscaba su extradición para juzgarlo por crímenes de lesa humanidad.
Rabat representó al general en un caso de malversación de fondos públicos. Pinochet murió en 2006 a los 91 años sin ser condenado por ninguna de las acusaciones.
“Este gabinete no nace de cuotas, ni de cálculos, ni de presiones. Nace de una convicción profunda y de una vocación común: poner a Chile por delante siempre”, señaló el mandatario electo.
El líder del Partido Republicano ganó las elecciones con holgura en segunda vuelta frente la candidata izquierdista Jeannette Jara con la promesa de enfrentar con mano dura la delincuencia y la migración irregular.
Cabe recordar los encontronazos que ha tenido Kast con Gustavo Petro, ya que el mandatario nacional se ha referido al chileno en repetidas ocasiones.
“Por el sur y por el norte vienen los vientos de la muerte”, afirmó el primer mandatario de los colombianos, refiriéndose al triunfo arrasador del Partido Republicano de Chile que logró obtener buena cantidad de votos en regiones que hace cuatro años le dieron el triunfo al presidente Gabriel Boric.
A renglón seguido, envió un mensaje a la ciudadanía colombiana instando a que se evite una victoria de la derecha radical en las elecciones presidenciales del 2026 para así convertirse en su sucesor en la Casa de Nariño.
“Atentos, gran colombianos, vienen por nosotros y debemos resistir con la espada de Bolívar en alto y paso de vencedores”, advirtió.