La tensión entre Estados Unidos y Cuba ha experimentado un nuevo aumento tras la publicación de un informe del diario USA Today que señala que el Pentágono, sede del Departamento de Defensa de Estados Unidos, estaría intensificando la planificación de una posible operación militar en la isla.

Según el medio, la estructura de una eventual intervención ya se estaría delineando dentro del aparato militar estadounidense, aunque su ejecución dependería de una orden directa del expresidente Donald Trump.

De acuerdo con la información, el Departamento de Defensa estaría evaluando distintos escenarios operativos en caso de que se tome la decisión política de avanzar con una acción militar contra el gobierno cubano.

La tensión bilateral ha escalado en los últimos días, impulsada también por declaraciones de Trump, quien habría advertido: “Luego de Irán pasaremos por Cuba”, en referencia a su política exterior. Estas palabras han sido interpretadas en La Habana como una amenaza directa, elevando el tono del conflicto.

Miguel Díaz-Canel reafirma la postura de resistencia de Cuba ante posibles acciones de Estados Unidos.

El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, respondió con firmeza ante la posibilidad de una agresión militar: “Si tenemos que morir, moriremos”, afirmó, dejando claro que el gobierno se prepara para resistir cualquier intervención.

En medio de este escenario, China ha reiterado su respaldo a Cuba, el Ministerio de Relaciones Exteriores del gigante asiático aseguró que “apoyará con firmeza” a la isla ante las continuas amenazas de los Estados Unidos.

El portavoz de la cancillería china, Guo Jiakun, fue enfático durante una rueda de prensa: “China se opone firmemente a la diplomacia coercitiva y apoyará con firmeza a Cuba en la defensa de su soberanía nacional y en su oposición a la injerencia extranjera”.

La posibilidad de una intervención ocurre en un contexto de vulnerabilidad extrema para Cuba, dado que desde enero de este año, la isla atraviesa una crisis energética sin precedentes por la reducción en los últimos meses del suministro de petróleo que llegaba desde Venezuela tras la detención del presidente Nicolás Maduro, lo que ha generado apagones y un deterioro económico.

El panorama se ha agravado aún más después de que Donald Trump amenazara con sanciones económicas a los países que de alguna manera cubrieran este déficit de abastecimiento de Cuba.

Las señales del deterioro en la isla son cada vez más evidentes. Sus habitantes parecen vivir en un país atascado en el tiempo. | Foto: AFP or licensors

Cabe mencionar, que el presidente estadounidense desde meses atrás, en reiteradas ocasiones, ha insistido en que “tendré el honor de tomar Cuba, de alguna manera” aludiendo a que la situación actual del país le permitiría actuar con mayor contundencia.

El mandatario también ha calificado a Cuba como una nación debilitada, llegando a afirmar: “Creo que puedo hacer lo que quiera”.

Por ahora, la eventual intervención sigue siendo una posibilidad condicionada a decisiones políticas, pero el aumento de la retórica y los movimientos estratégicos sugiere que la tensión bilateral atraviesa uno de sus puntos más críticos en años recientes.