Una noticia generó debate y sorpresa este viernes en el ámbito internacional, luego de que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) advirtiera que atraviesa una de las situaciones financieras más complejas de los últimos años.

El anuncio fue hecho por el propio secretario general del organismo, António Guterres, quien alertó sobre un escenario “insostenible” que, de no corregirse a tiempo, podría comprometer seriamente el funcionamiento de la organización.

La advertencia se produjo en medio de un contexto marcado por el incumplimiento en el pago de cuotas por parte de varios Estados miembros y la obligación de devolver fondos no utilizados.

Aunque más de 150 Estados miembros cumplieron con sus pagos correspondientes a 2025, la ONU cerró el año con un récord de 1.560 millones de dólares en cuotas pendientes, una cifra que supera ampliamente los registros de años anteriores y duplica el monto reportado en 2024. | Foto: COLPRENSA

Así lo explicó el portavoz adjunto de la ONU, Farhan Haq, durante una rueda de prensa en la que detalló los factores que han llevado a la organización a una crisis de liquidez que ya no se percibe como una amenaza futura, sino como una realidad cercana.

De acuerdo con Haq, la ONU había alertado desde noviembre del año pasado que la devolución de cerca de 300 millones de dólares en créditos podía desencadenar serios problemas financieros. Las cifras actuales confirman ese escenario y evidencian que la situación se ha agravado.

Aunque más de 150 Estados miembros cumplieron con sus pagos correspondientes a 2025, la ONU cerró el año con un récord de 1.560 millones de dólares en cuotas pendientes, una cifra que supera ampliamente los registros de años anteriores y duplica el monto reportado en 2024.

Según advirtió el portavoz, si los Estados no saldan las contribuciones adeudadas o no se suspende la devolución de fondos, la ONU podría quedarse sin recursos suficientes para mantener sus actividades esenciales.

En ese sentido, subrayó que el organismo ha logrado sostener su funcionamiento durante años recurriendo a reservas internas y maniobras presupuestarias, pero que estas opciones ya no son suficientes para garantizar la liquidez necesaria. “Es ahora o nunca”, enfatizó.

Frente a este escenario, la posibilidad de introducir reformas en la gestión del presupuesto vuelve a tomar relevancia. Haq explicó que estos cambios ya han sido planteados a los Estados miembros, aunque también recordó que cualquier modificación de los reglamentos financieros requiere un acuerdo de dos tercios de la Asamblea General, además del respaldo de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad.

Cabe señalar que, este deterioro financiero no es nuevo, pues en diciembre pasado, la ONU informó que había cerrado el 2024 con 760 millones de dólares en cuotas impagadas, a lo que se sumó la falta de recepción de 877 millones de dólares en contribuciones correspondientes a 2025.

En ese momento, el organismo señaló que países considerados contribuyentes clave, como Estados Unidos y Rusia, no habían cumplido con sus obligaciones financieras.

Como respuesta, la ONU aprobó un presupuesto para 2026 de 3.238 millones de dólares, lo que representa una reducción de 577 millones, equivalente al 15,1 % frente al año anterior.

Entre las medidas previstas se incluye la eliminación de 2.681 puestos de trabajo y recortes superiores al 21 % en misiones políticas especiales, acciones que forman parte de la iniciativa ONU80, orientada a modernizar operaciones y reducir costos.